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  • Jun. 26th, 2008 at 8:44 PM
bienvenidos, mi mundo

                                



           ¿Qué tal? Espero que muy, muy bien, o al menos mejor que yo, que me encuentro de los nervios. Y no, la culpa no la tiene mi ilusión por la radio, ni el hecho de que la semana que viene, a estas horas, me encontraré terminando de despedirme de mi mundo para embarcarme en mi sueño, más conocido como viaje a Inglaterra, aunque ahora que no nos oye nadie he de confesar que sí, algo de culpa tienen.

 

Aunque si he de ser sincera la verdadera razón es que desde el día en el que publiqué mi último comentario, debido a unos problemas técnicos, no puedo conectarme a Internet desde ninguno de mis ordenadores, espero que para disgusto de algún que otro lector.

 

¿El resultado? Un total aislamiento del mundo y, lo que es peor, un montón de entradas sin publicar, pero que verán la luz en cuanto vuelva de mi flamante viaje. Prometo que en cuanto me instale en esas tierras y tenga oportunidad escribiré algo, más que nada porque me conozco y sé que os extrañaré muchísimo.

 

Sin mucho más que decir, y sintiéndolo en el alma, bajo el cierre temporalmente y mucho antes de lo que me gustaría, deseándoos unas felices semanas y prometiendo que en cuanto pueda volveremos a estar en contacto.

 

Un beso  (o a little of kisses, como prefiráis ^^)
Vero

Os esperamos en las ondas

  • Jun. 17th, 2008 at 6:38 PM
bienvenidos, mi mundo

Estáis invitados a compartir con nosotras las mañanas de los próximos meses en la siguiente fórmula veraniega:

 

Gloria y yo (verano del '94) 

     +       image    =        radiole[1]

(Un poco más creciditas)

 

Un tanto surrealista, ¿verdad?

      Me hubiera gustado publicar esta entrada un poco antes; sin embargo, como me suele ocurrir, a medida que pasaba el tiempo la veía más inalcanzable. Es más, tras hacer la prueba correspondiente opté por desilusionarme de este proyecto que venía persiguiendo desde hace años; bajo mi punto de vista de persona insegura y autoexigente los nervios me habían traicionado y aquel coqueteo con mi medio de comunicación favorito sólo había sido un pasatiempo sin importancia, una anécdota más que debía terminar en mi baúl de los recuerdos personal. Afortunadamente hubo quien al parecer vio mucho más en mí y optó por otorgarme mi único trabajo serio hasta la fecha.

     Esta tarde durante una pequeña reunión, se ha confirmado lo que se venía vaticinando desde hace un tiempo a pesar de mi excepticismo: en los siguientes meses a little bit of reality se ampliará, puesto que podré disfrutar de otro lugar más donde ser yo misma, esta vez en el programa matinal que co protagonizaré en la radio local, de cuya música sabéis que no soy una gran seguidora, precisamente, pero a la que me pienso acostumbrar. Todo esfuerzo es poco comparado con la gran ilusión con la que recibo este proyecto y todo lo que conlleva y significa: un voto de confianza otorgado, un lugar donde crecer y, lo que es más, una compañía única.

     Sí amig@s, porque el mundo puede llegar a unos grados de pañuelez extrema, tras muchos avatares de la vida mi compañera en esta aventura, con la que reiré y sufriré hasta aprender todo lo necesario para desenvolvernos y posteriormente aplicarlo por nuestra cuenta, será mi prima Gloria. ¡Quién nos lo iba a decir! Tras un corto periodo de prácticas y al incorporarme después de mi vuelta de Inglaterra sacaremos adelante este espacio, al que nos enfrentaremos por primera vez mañana, tan nerviosas como madrugadoras, pero con toda la ilusión del mundo. ¿Con quién mejor?

      Aquí comienza nuestra andadura por las ondas, mientras una idea paradójica cruza una y otra vez mi cabeza: ahora que he decidido desentenderme de la idea de ser periodista, explorando otros derroteros más satisfacientes, consigo una oportunidad a la que muchos licenciados no pueden aspirar. Por ello y porque durante muchos años me he concienciado para lo difícil que puede llegar a resultar tal carrera, prometo dejarme la piel en las sucesivas semanas e incitaos a disfrutar del verano como nunca. ¡Os esperamos cada mañana para transmitíos una sonrisa desde el estudio!

La frase: Soy gran creyente en la suerte, y he descubierto que mientras más duro trabajo, más suerte tengo. - Stephen Leacock

bienvenidos, mi mundo

Tras un duro pulso entre clima y calendario que ha durado varias semanas, por fin podemos afirmar que es verano. Teóricamente empezaría dentro de unos días, pero en la práctica todos sabemos que su comienzo llega cuando el mercurio de los termómetros alcanza unos cuantos grados más, en los colegios no queda ni un solo niño y alguien se queja de que la piscina municipal todavía no está preparada.

              Como colofón a las señales inequívocas de la aparición de una de las estaciones del año más deseadas está, sin duda, el asalto de nuestros televisores por parte de los anuncios "chorra" de refrescos, música, lugares turísticos, productos adelgazantes, etc, a cual más colorido, pegadizo y atrayente. Si, además, incluye la canción del verano nos encontramos ante la publicidad perfecta.

              A pesar de que este año se han hecho esperar, desde hace unos días por fin podemos "disfrutarlos". Hay de todo, de anuncios tan manidos ya que son un clásico equiparable al de la lotería de Navidad hasta los más nuevos pero no por ello exentos de topicazos. Definitivamente, en esta época no hay nada como sentarse frente al televisor y buscar un programa que se encuentre en medio de un corte publicitario (lo cual no es nada difícil) para disfrutar de una sesión de risoterapia.

              Si hay algo indiscutible es que el bombardeo publicitario al que nos someten constantemente tiene un gran poder gracias a la cantidad de medios en la que se desarrollan. En la media de 40 segundos que cada consejo de este tipo dura a través de sus múltiples métodos para captar la atención del espectador (situaciones cómicas, eslóganes impactantes, fondo musical del momento, etc) pueden transmitirnos cantidad de mensajes, inducirnos a comprar determinados productos, a acatar y seguir determinados modelos de vida y demás, en definitiva pequeños detalles que conforman la sociedad en la que vivimos.

               Desgraciadamente, como podemos comprobar día sí y día también, este gran poder sobre la audiencia se utiliza a beneficio personal, subestimando a quien se encuentra al otro lado de la pantalla y debe elegir qué necesita para ser feliz. Sin embargo siempre podemos encontrar la excepción que confirma la regla, ese ejemplo que, para descanso de nuestra salud mental, se aparta de toda norma y nos ofrece una visión distinta del mundo.

         

Y nosotros (y por nosotros entiéndase Juanlu y yo, [sé feliz que ya te he nombrado ^^] en una conversación del estilo "hasta las narices del mundo y sus derivados") lo hemos encontrado

 

               
                 El anuncio habla por sí sólo, e intentar explicarlo sería como añadir más blanco al blanco; ante la costosa opción  de  intentar  valorar  a  los  demás  positivamente,  más allá de si se adaptan al modelo de felicidad que nos dan, preferimos agruparnos en corros de personas tan infelices y frustradas como nosotros para aniquilar hasta su último vestigio de derecho a la buena fama y de sentirse plen@ como mejor guste.

                 Esta forma de sentirnos aceptados e integrados, aunque sea a costa de calumniar a un inocente, es la manera que en ocasiones encontramos para acallar el temor que anteriormente sentimos al intentar ser nosotros mismos, deseo que reprimimos por miedo a ser criticados por los demás, sí, por esas personas tan infelices y frustradas como nosotros en este momento.

                Y así, entre temor y temor, críticas y sueños dejados atrás por, de nuevo, miedo a la palabra "loc@", dejamos pasar el tiempo, formando parte de esa masa despersonalizada y obsesiva de las modas que sacrifican lo más valioso que poseen, su esencia personal, aquello que los distingue, para dar tumbos teniendo como norte aquello que quieran tener los demás, diferenciándose de los ovejas por el bipedismo y algún rasgo más sin importancia.

               ¿De verdad es esto lo que queremos? ¿Y si probamos a subirnos a nuestra "barra del bar" personal? Ejemplos como éste dejan patente que si al bajar topamos con una sociedad estricta y encorsetada siempre encontraremos quien celebre nuestra acción e incluso nos pida un bis. Pero esta vez acompañados. Porque... ¿qué más da lo que digan los demás?

 

La frase: Ser natural es la más difícil de todas las poses - Oscar Wilde  

 

PD: Queda comprobado que si alguien quiere que se trate algún tema en concreto no tiene más que pedirlo, siempre y cuando no sea ninguna foto que salga de la cámara de Ana (y no miro a nadie O.O jeje)

Balanceándome...

  • Jun. 11th, 2008 at 6:27 PM
bienvenidos, mi mundo

      ... Léase haciendo balance. El fin de curso ya es un hecho, aunque algunos lo puedan disfrutar antes que otros, y antes de echar el cierre (esta vez con más ganas que nunca) a la penúltima fase de esta etapa, toca mirar hacia atrás, empaparse de lo vivido y esforzarse en extraer de cada experiencia una lección con la que enfrentarnos al curso que viene.

     Éste ha sido el último. No en cuanto a exámenes, temario y demás, de eso nos queda otro, el peor, puesto que en esos meses nos veremos en la obligación de demostrar que somos capaces de sacar todo lo que llevamos dentro para conseguir nuestros objetivos, sacrificando parte de nuestro tiempo para adaptarnos a un ritmo casi despersonalizador. Quizá por ello nos hemos aferrado a éste con la intención de sacar el máximo partido a las despreocupaciones, locuras y despistes que todavía nos podíamos permitir.

     Personalmente puedo decir que este trimestre no ha sido el mejor. Me he abandonado un poco, incluso hay quien juzga que en parte he tirado por la borda el esfuerzo realizadimageo anteriormente, pero puedo asegurar que tengo la conciencia muy tranquila. Desgraciadamente hay personas confunden su derecho a opinar con el deber de imponer.

     No ha habido motivo para tal dejadez (no asustarse, sigo teniendo mis sobresalientes y esas cosillas, sólo que he bajado un poco), quizá la única razón sea el desgaste físico y personal propio de meses y meses entregándome al 110% para luego comprobar cómo otras personas obtienen más con la mitad de la mitad de mi esfuerzo, por ello puedo decir que el lema extraído de este 1º de Bachillerato, que intentaré poner en práctica durante el siguiente curso, sea "soy yo y mis circunstancias, y si yo no las salvo nadie me salvará a mí". Además al final he conseguido mi recompensa y puedo decir que después de tantos desvelos la estoy disfrutando mucho más.

     En cuanto al nivel de clase no es un secreto que desde el primer día no estuve a gusto. A todas horas extrañaba, y aún en la recta final seguí añorando, a mis compañeros de cursos pasados, con los que tanto compartí y que me convirtieron en quien ahora me siento capaz de mostrar.

     Este año todo ha sido diferente, y no precisamente para bien, pero con el tiempo he aprendido a tomármelo como un reto que ha puesto a prueba mi paciencia y capacidad de autocontrol, así como de buscar en el interior de las personas lo mejor de ellas y no quedarme con los prejuicios. Y finalmente ha merecido la pena.

     De este curso me llevo millones de anécdotas enlatadas en sonrisas: cenas de fin de trimestre, ese increíble viaje a Londres, Cortes Jóvenes, clases de Griego que rezumaban buen rollo, Religión con Cari, Cristian y sus escenas de matrimonio, los empanes mentales de Lengua, las reflexiones de Filosofía, momentazos con mis Anas y esa profesora ciclotímica que dice que da Psicología, los recreos decorados con el "potulador" y las bolas de papel de plata con las que personalizar el sitio (ha ido por fases, desde triángulos irónicos a las horas que faltaban para llegar a junio hasta hacer publicidad a ot )... Y otro tanto de recuerdos menos alegres pero de los que también se puede aprender.

      En definitiva nueve meses que comenzaron ayer y mañana tocarán a su fin, una prueba más de que todo pasa y todo queda; el tiempo es un compañero caprichoso con el que hay que aprender a convivir para disfrutar de esta colección de etapas a las que llamamos vida.

 

La frase: El tiempo es el mejor autor; siempre encuentra un final perfecto - Charles Chaplin

La belleza de lo simple

  • Jun. 8th, 2008 at 7:25 PM
bienvenidos, mi mundo

     Domingo. Día de resaca y de reflexión. De desviar la vista de nuestro propio ombligo y posarla sobre los demás, que ya va siendo hora. Mejor dicho, "sobre los otros".

    Sí, porque dividimos al resto del mundo en dos clases, por hipócrita que suene. Así hacemos una distinción escrita en ninguna parte pero fácilmente palpable, que nos hace diferenciar entre los demás, aquellos que consideramos nuestros iguales, que a pesar de no conocerlos un simple vistazo basta para saber que viven de un modo muy similar al nuestro, con sus horarios, agobios y ambiciones.

    Y "los otros", esos que aparecen en el telediario de vez en cuando, donde nos recuerdan que engrosan las estadísticas sobre robos y delincuencia y que es más fácil culparlos a ellos y marginarlos que atajar el problema; esos que ocupan los lugares de la ciudad que intentamos evitar y parecen tan diferentes que llegamos a presumir de sentir lástima por ellos, tal vez porque no queremos ser conscientes de que en algunos aspectos ellos deberían compadecerse de nosotros.

      Si tuviera que ejemplificar lo dicho posiblemente publicaría varias imágenes de ayer, de aquello que algunos anticuados siguen llamando confirmación cuando en verdad quieren decir pase de modelos: vestidos de gala, peinados imposibles, joyas de todo tipo y algún que otro regalo por un motivo que sinceramente desconozco. (¿Qué sentido tiene premiar el hecho de que después de gastar una media de 120 € en indumentaria alguien te hará una cruz en la frente? Y que conste que de esta crítica no se libra mi recién llegada Vicky, cámara digital para el resto del mundo)

     Hoy, "el día después", parándome a reflexionar, caigo en la cuenta, no sin cierta tristeza, de que cada vez sucumbimos con más facilidad ante la falsa belleza, aquella que se mide por lo que cuesta y no por la satisfacción que produce; que preferimos dejar que la fusión del lujo y la superficialidad por una vana excusa nos hipnotice antes que ver la parte menos amable de lo que nos rodea, "pan y toros", que diría Forner.

    Ayer por una ceremonia convertida en fenómeno social familias enteras derrocharon miles de euros para gozar de unas horas de diversión mientras unos niños de África jugaban con una pelota fabricada con trapos y el resto del poblado repartían el poco alimento del que disponían para cenar, entre risas y alborozo. Si por un casual alguna imagen parecida fue ofrecida por televisión seguramente alguien dijo "quita eso, quítalo, qué lástima de gente"

    Dentro de unas horas millones de españoles se sentarán frente al televisor para asistir a la transformación en prototipo de belleza artificial, perdón de patito feo a cisne, de la protagonista de una serie.

    Mientras, a miles de kilómetros, decenas de personas quedan absortas escuchando las historias de los más mayores sobre costumbres y leyendas de la zona, escapando así de la guerra y destrucción que les acecha y a la que mañana, cuando despunte el primer rayo de sol, volverán a enfrentarse, esa realidad a la que nosotros no queremos prestar atención, puesto que preferimos que otros nos obliguen sutilmente a centrarla en asuntos tan "vitalmente importantes" como qué vestiremos en el próximo evento o qué nos parecerán  las cejas de una Barbie prefabricada.

 

Lo dicho, pan y toros, que es lo que le gusta al pueblo

 

                    Niña jugando en un vertedero de Manila (Filipinas)

 

     Pero, por si algún día os entra curiosidad por saber en qué consiste la verdadera felicidad, esa que dura un instante y no se puede comprar ni comparar con nada, independiente de todo factor, echad un vistazo a la imagen de arriba.

 

La frase: El mejor adorno es la modesta sencillez, el camino directo a la felicidad - Anónimo

Teme. Arriesga. Duda. Vuela

  • Jun. 6th, 2008 at 2:15 PM
bienvenidos, mi mundo

     Escapando de la bestia del tiempo que últimamente nos visita disfrazada de exámenes, y de la que cada vez nos escabullimos con menos ganas, me vuelvo a reunir con vosotros, esta vez para dejaos un regalo en forma de cuento para reflexionar de la mano del inigualable Jorge Bucay. Espero que lo disfrutéis mucho y que os haga pensar, al menos, lo mismo que a mí.

 

     Cuántas veces nos hemos quedado parados ante al intento de hacer algo nuevo, de intentar algo que en realidad estamos deseando pero, nos hemos quedado quietos  pensando......¿qué pasará?, ¿y si nos equivocamos?....¿no será mejor no intentarlo?

LAS ALAS SON PARA VOLAR

Cuando el pajarillo se hizo grande, su padre le dijo.

-Hijo mío, no todos nacen con alas, no es que tengas obligación a volar, pero seria muy penoso que te limitaras tan solo a caminar, teniendo esas alas que el buen Dios te ha dado....

- Pero yo no sé volar, contesto el hijo.

- Es verdad - contestó el padre, y lo llevó hasta el mismo borde de la montaña -Ves, este es el vacío. Cuando desees volar, párate aquí, tomas aire, y vas a saltar al abismo extendiendo tus alas. ¿y si me caigo?, contestó el pajarillo. Aunque te caigas, nada te pasará, sólo algunos magullones pero, te harán más fuerte para cuando lo vuelvas a intentar.

     Volvió a su pueblo y se lo comentó a todos sus amigos.....¿estás loco? le dijeron.. ¿quien necesita volar?...Sus mejores amigos pensaban lo contrario. ¿Y si fuera cierto? Decidió intentarlo y se subió a la copa de un árbol, y saltó.....Se hizo un gran chichón en la frente y por el camino se encontró con su padre...!Me mentiste! No puedo volar, ¡mira qué golpe me he dado!

Hijo mío--dijo el padre--- para volar, hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen, es lo mismo que como tirarse en paracaídas. Necesitas altura para saltar.

    Para volar, hay que empezar corriendo riesgos....Si no quieres, quizás lo mejor será resignarse y seguir caminando para siempre.

La frase: ¿Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo? - Vincent Van Gogh

Go to England!

  • Jun. 2nd, 2008 at 3:38 PM
bienvenidos, mi mundo


 

¡Y pensar que esos momentos podrán volver a repetirse!

 

     Si alguien me hubiera hablado de la publicación de esta entrada semanas antes posiblemente habría sido víctima de uno de mis mayores enfados y castigado a escuchar la eterna frase de "no se debe jugar con lo que más duele". Y es que a cada día que pasaba el título de este post se hacía más y más lejano.

     Han sido años enteros de decepciones, de verme obligada a resignarme pensando que este viaje nunca llegaría, puesto que cuando tras mucho trabajo conseguía abrir una puerta las dos siguientes se cerraban contundentemente. Sin embargo hoy ha llegado ese deseado día en el que los sueños se hacen realidad: ¡Me han dado la beca!

     Sí amigos, por fin. Después de muchas quejas y frustraciones puedo decir en voz alta que durante el mes de Julio podré viajar durante tres semanas a Inglaterra para practicar mi inglés de pueblo e integrarme en las costumbres de uno de los países que más me apasionan.

     Sin embargo, no es tanta la alegría por el hecho de que me voy sino más bien por lo afortunada que me siento: tras muchos intentos soy consciente de que no todo el mundo puede presumir de tener esta suerte y, desgraciadamente, la mayoría ni siquiera se atreven a imaginarla, si algo he aprendido este año es lo mal repartido que está el mundo.

     Por todo ello quiero aprovechar esta modesta entrada para agredecer su apoyo incondicional a tod@s aquell@s que me habéis ayudado a pelear por este sueño desde sus inicios, a quienes amortiguasteis la caída y ahora, meses más tarde, me ayudáis a disfrutar todavía más esta oportunidad con vuestras felicitaciones, y muy especialmente a esa sufrida madre que se afana en poner cara de felicidad mientras por dentro intenta hacerse a la idea de que pasará unas cuantas semanas sin poder abrazar a su hija (como se suele decir "las madres pa' estas cosas son mu' sufrías").

      Ahora sí que tengo un motivo para contar días ;)

                                  image

 

Frase: Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te llevan a él. - Paulo Coehlo

Diálogo con mi parte esquirol

  • Jun. 1st, 2008 at 6:36 PM
bienvenidos, mi mundo

     Todos tenemos una parte "esquirol". Sí, tú también. Es aquella que de vez en cuando nos mueve a abandonar nuestro propio criterio e ideología, impulsándonos a agachar la cabeza como el resto en lugar de alzar la voz, ¿la reconoces  ya?

     Esta mañana, inesperadamente, apareció la mía. Si he de ser sincera ya ni la echaba en falta. Hizo las maletas una fría mañana de Marzo, asqueada porque de nuevo volví a ignorarla a pesar de lo mucho que se hacía de notar,  y se marchó. No sé dónde estuvo durante estos meses ni con quién compartió su tiempo, pero espero que pueda volver a alquilar el minipiso que abandonó ayer para venir a verme, porque sus visitas no son muy bien recibidas.

     Haciendo cuentas he llegado a la conclusión de que sólo seis personas entenderán este diálogo, y así seguirá siendo.

 

Yo misma.- ¿Qué haces aquí? Pensaba que ya ni te acordabas de mí

Mi parte esquirol.- ¿Olvidarte? Qué más quisieras, pero no puedo, no cuando más me necesitas

- ¿Ya te has enterado? J****, qué rápido vuelan las noticias, ¿y bien, qué te parece?

- ¿Y todavía tienes valor para preguntármelo? Definitivamente estás loca, tendrías que haberme llamado desde el principio, veo que todavía conservas esa manía estúpida de no hacerme caso.. Así te van las cosas.

- No estoy para sermones

- Y menos que vas a estar como sigas con esta historia. ¿No te has dado cuenta de que te la estás jugando? Generaciones enteras pasando del tema y tienes que venir tú con tu vena Superwoman para variar a cambiar el mundo. ¡Con lo fácil que sería pasar de todo como hacen los demás! No te permito seguir, ahora mismo borras lo que llevas escrito, aguantas el tiempo que te toque y ya llegará el día en el que te rías de todo esto

- ¿Tengo que recordarte que si hiciera caso de tus prohibiciones tendría que buscar el significado de vivir en el diccionario? Porque tú misma fuiste quién me desautorizó a ir a las Cortes Jóvenes y, de haberte hecho caso, me habría perdido los dos mejores días que recuerdo en tiempo.

- Esa es otra historia, no me la menciones que sigo sin estar de acuerdo con la ideíta: exponer tus pensamientos en un blog, a la vista de todo el mundo, debatir temas delicados desde el punto de vista de un adolescente.... Calla, calla, que de pensarlo  me pongo mala.

- Pues ponte como quieras, pero al igual que ese día hice caso a mi parte impulso y no te dejé ni explicarte hoy pienso hacer lo mismo, ya me he cansado de que las cosas tengan que ser así porque uno lo diga y punto.

- Te la estás jugando... ¿No te das cuenta que en esta te han dejado prácticamente sola? Si nadie quiere hacer nada, ¿por qué debes que hacerlo tú? Reacciona y déjalo, que bastante tienes con lo que tienes...

- Métetelo en la cabeza: VOY A SEGUIR ADELANTE, por toda la gente que quiere pero no puede por miedo o por pasotismo, por quienes confían en mí y último y principal por mí misma, ya me harté de ser parte del rebaño. Y continuaré con esto siendo consciente de los pros y los contras y, pase lo que pase, estaré conforme con mi decisión, porque habrá significado no someterme a una dictadura innecesaria sino dar un paso adelante y poner mi granito de arena para acabar con algo de lo que llevo meses quejándome. Y nadie, y menos tú, me lo va a impedir

 

    ¡Pum! La conversación ha terminado con un tremendo portazo y con mi parte esquirol en la calle pidiendo un taxi a gritos. Pobrecilla, todavía no es consciente de que vivo en Socuéllamos, encontrar un transporte público es tan difícil como encontrar un medio de comunicación local imparcial y objetivo.

    Pero me quedo con lo importante de esta conversación, su resultado: Vero 1 - Parte esquirol 0. Ahora mismo me pongo a escribir cierto email. Chic@s, yo sí sigo adelante

 

Frase:  Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada. - Giovanni Boccaccio

Sabemos de todo pero no entendemos nada

  • May. 30th, 2008 at 11:43 PM
bienvenidos, mi mundo

     La semana pasada tuvimos la oportunidad de ver "El indomable Will Hunting" en clase de Psicología, como broche al bloque temático sobre la personalidad, lo que confirmó mi teoría: en esta asignatura clases interesantes, amenas e impartidas por una persona cualificada para ello como que no, pero películas apasionantes una vez cada dos meses todas las que quieras.

    Cierto es que todas que hemos visto me han inculcado algo en mayor o menor medida, sin embargo esta ha sido diferente: desde el comienzo hasta el final toda una lección de vida, de la que destaco dos momentos que, a mi parecer, son los mejores del filme: uno de ellos podéis verlo pinchando  aquí, en el cual el protagonista realiza un fantástico monólogo cargado de ideales.

     El segundo, más abajo, me dejó sin palabras pero sí con una reflexión: al igual que el movimiento se demuestra andando, a vivir se aprende viviendo, cayéndonos y volviéndonos a levantar, reuniendo toda nuestra ilusión, jugándola a un proyecto para después ganar y creernos las personas más felices sobre la faz de la tierra o perdiendo para volver a empezar de cero.

     No podemos limitarnos a observar la vida desde una ventana sino que debemos arriesgarnos a participar en ella; las malas experiencias que nos oculta están más que compensadas al compararlas con todo lo bueno que podemos llegar a encontrar.

     ¿Y sabéis qué es lo más maravilloso? Que llegará un día en el que nos encontremos casi al final de nuestras vidas, invadidos por las arrugas, abandonados por la juventud pero con un brillo en los ojos que gritará "No he renunciado a seguir acumulando experiencias, entiendo todo pero no sé nada. Afortunadamente aún tengo tiempo para ir más allá de la teoría: yo sigo aprendiendo."

    Sinceramente me gustaría escribir mucho más acerca de este vídeo, pero creo que habla por sí sólo. Disfrutadlo

 

               

 

Frase: La vida no es una máquina expendedora en la que introduces virtud y extraes felicidad - Gracias a Fhany

Son sueños...

  • May. 23rd, 2008 at 11:35 PM
bienvenidos, mi mundo

    Doce de la noche de un Viernes cualquiera. Un número que cambia en el calendario. Obligaciones aparcadas. Un semáforo que termina su jornada de trabajo, dando paso al incansable ámbar que con su parpadeo pone ritmo a la ciudad. Silencio mezclado con la rutina que se rompe en una de las pocas noches en las que podemos sentirnos libres. Pasos de nadie. Ecos de una música venida de no se sabe muy bien donde...

    Una luz que se apaga. Una imaginación que se enciende, fulgurante y viva, legado de aquella Campanilla personal que sigue debatiéndose entre quedarse en mi mundo o volar hacia ese lugar donde descansan los protagonistas de etapas pasadas. Y tras un momento imborrable, un deseo: parar el reloj para hacerlo girar más deprisa que nunca.

    Cerrando los ojos descubro esa verdad que años atrás buscamos con tanto esfuerzo, aquella que nos robaba el sueño y parecía abandonarnos a nuestra suerte, si la teníamos, a voluntad de un milagro. El futuro es hoy, resultado de ese millón de pequeñas decisiones que nos obligaron a tomar y que han conformado a la persona que nos devuelve el espejo.

    Los abro y me veo ahí, parada enfrente de la puerta de mi clase, ese grupo de "locos bajitos" que diría Serrat, cómplices y compañeros; alumnos y maestros, porque casi puedo decir que me inculcan más de lo que yo les enseño a ellos. Han pasado varios años desde que, no sin mucho esfuerzo y paciencia, conseguimos abrir esta escuela en una zona marginal para niños y no tan niños que, a pesar de serlo, no se consideran víctimas de sus circunstancias, sino que intentan vencerlas a toda costa y vienen cada día con la ilusión de poder archivar algún día todo lo que hoy las toca vivir.

    Cada día que pasa me encuentro más convencida de que todo este esfuerzo no podría haber sido posible sin ayuda de Bea, quién pasó tantas noches diseñando los planos del lugar, dedicándole al proyecto todo su talento y su saber hacer, factores por los cuales hoy es considerada una de las mejores arquitectas de la zona, algo de lo que me alegro profundamente.

    Además puedo presumir de haber contado con el apoyo indispensable de María y de Anita, mi sister, quien tantos años me vio tropezar, caer y volver a levantarme en este proyecto, y quien de vez en cuando pasa a visitarnos, contagiándonos su alegría e ingenio, como también son bien recibidas las visitas de Clara, esa amiga de la infancia que todos deberían tener, quien tras mucho pelear consiguió su título de educadora social y con la que tengo la suerte de trabajar, pues cada cierto tiempo programamos una charla o actividad con ella; escucharla hablar es aprender a valorar la vida y todo lo que puede llegar a ofrecernos.

   Un proyecto como este, ambicioso y altruista, sólo puede sostenerse apoyado en la ayuda de todos. Afortunadamente disponemos de las subvenciones que periódicamente nos otorga la fundación que creó Nina, y en la que también colabora Pedro, cuando ésta consiguió estabilizarse como doctora, y a la que me une una gran amistad, fuertemente acentuada tras aquel viaje en Interrail que hicimos en Julio del '09 y en el que una vez más me demostró que gente como ella no queda en el mundo.

    Para acercar las últimas tecnologías a la población más desfavorecida hemos conseguido instalar un aula Althia, a imitación de aquellas que había en mi antiguo instituto (cuánto ha llovido desde entonces), en el centro. El encargado de su funcionamiento no podía ser otro que Juanlu, "mala influencia" y amigo digievolucionado. Finalmente el Karma nos sonrió y ahora podemos disfrutar trabajando en lo que nos gusta; por fortuna la vida sí era tan "dulce" como la pintaban.

    Y cómo olvidar el día en el que inauguramos el periódico del centro, un aliciente más para que tod@s se esforzaran en integrarse y dar un paso más en su educación, más allá de libros y horarios. Nuestra primera portada no podía haber sido mejor: Ana Cristina Lerín, esa famosa atleta y amiga a la que conozco desde sus más remotos inicios, y de la que me sentía, siento y sentiré orgullosa, nos concedió una entrevista en la que de nuevo demostró su calidad profesional y humana...

 

***

 

    Abriendo torpemente los ojos me doy de bruces con el tiempo que me toca vivir hoy, aquel en el que construir los cimientos sobre los que materializar todos estos sueños y desvaríos. en el que sólo cabe reírnos de todo lo anteriormente escrito mientras a la vez cada día somos más conscientes de que llegará el momento el que digamos "el futuro es hoy", y culpabilizados por el reloj, ese que hoy parece tener todas las horas a nuestra disposición, nos sentemos a hacer balance de lo que somos y de lo que queríamos ser.

    Después de todos estos momentos de risas, y esperando todos los que están por llegar, sólo me queda desearnos que si alguno de todos estos proyectos no se cumple que sea porque nosotros así lo quisimos; que la amistad que un día iniciamos no se vea deteriorada por un montón de hojas llamadas calendario y que, cuando lleguemos a esa barrera que sólo se puede levantar mirando hacia atrás, podamos coger un teléfono, llamarnos y decir "Sí, era y soy feliz"

                                  IMG_9105  Va por vosotros ;)

 

La frase: Un amigo es un alma que habita en dos cuerpos - Aristóteles

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bienvenidos, mi mundo

No me va mucho el Canto del Loco, es cierto. Quién sabe, quizá si aún estuvieran luchando por hacerse un hueco en el difícil mundo de la música, si no hubieran alcanzado ya esa etapa de estabilidad en la que no hay que demostrar nada a nadie, si siguieran tocando en un garaje prestado y soñando con actuar delante de más de veinte personas que no fueran de su familia y amigos  me consideraría su orgullosa fan número uno, pero así de rara soy: vender miles de discos, llenar estadios y ocupar páginas centrales en la Rolling Stones es para mí sinónimo de comercialidad 100% y falta de esencia en los temas. 

   Sin embargo, un fin de semana entero escuchando hasta la saciedad su último disco me ha devuelto la confianza en esa música fácil que gusta a todo el mundo. En "Personas" se puede apreciar un variado y maduro repertorio de temas que se alejan del pop pegadizo al que estamos acostumbrad@s. No soy crítica musical, ni lo quiero intentar, pero si le dedico una entrada a esto que, aparentemente, carece de importancia, es porque dentro de esas canciones he encontrado una que me ha dado qué pensar.

   En él, como podéis apreciar más abajo, se habla de ese tema que tan interiorizado tenemos, cada cual en mayor o menor medida, y al que desgraciadamente  consideramos normal, y más en nuestra edad: los compejos.

   No podemos negar que todos en algún momento de nuestra vida nos hemos sentido, o nos estamos sintiendo cobardes, incapaces de sacar adelante todos esos sueños que nos impulsan a levantarnos cada día, temerosos de salir de nuestro propio mundo por si el choque con el exterior daña todo eso que llevamos adentro y no queremos sacar por miedo a.... Ni siquiera sabemos a qué, pero preferimos guardarlo para nosotros mismos, como si ese tesoro no pudiera ser compartido con nadie más.

   Nos encontramos limitados por mil y un complejos, ni siquiera podemos considerarlos la imagen que el espejo nos devuelve de nosotros mismos, sino caricaturas grotescas producto de la inseguridad, que nos llevan a despreciarnos y a crear falsos enemigos en nuestro interior, que nos ciegan hasta el punto en el que dejamos de disfrutar de lo que somos y negándole esa oportunidad a los demás.

    Quizá por todo ello sea por lo que personalmente me quedo con el tercer párrafo; a mi parecer tod@s deberíamos incluirlo en nuestra declaración de intenciones para llegar a ser libres de esos temores, que no son propios de ninguna edad ni de ninguna época, que pocos se atreven a manifestar pero que todos en el fondo sufrimos y que ya es hora de erradicar. Debe ser algo costoso, sí, pero teniendo en cuenta que la recompensa es poder enseñarle al mundo quiénes somos en verdad, ¿no creéis que merece la pena? 


Y poco a poco yo le planto cara al miedo
quité cobarde, por "yo quiero, puedo hacerlo"
y confiar, y salir de mí escondite así sin más
estar tan solo y no gustarme fué el lamento
el lado fácil de perderme hasta el respeto
y yo soy más, no soy solo un comentario
valgo más


Y AL DESPERTAR, LA VIDA ME REGALA OTRO COLOR
LA VIDA QUE ES IGUAL QUE UNA CANCION
TAN LLENA DE RECUERDOS Y DE VOZ

 

La vida es esto a pesar de mis complejos
quererme a muerte y poder querer al resto
Respirar, que me salga desde dentro y de verdad
Que ser feliz es solo un sueño un falso invento
que solo existe poder serlo por momentos
nada más, que es la vida es lo mas grande
es la verdad

 

Y AL DESPERTAR, LA VIDA ME REGALA OTRO COLOR
LA VIDA QUE ES IGUAL QUE UNA CANCION
TAN LLENA DE RECUERDOS Y DE VOZ !!
Y AL CAMINAR LA VIDA QUE ME ENSEÑA LO QUE SOY
LA VIDA QUE DEVUELVE LO QUE DOY,
LA VIDA QUE ME INDICA DONDE VOY 

La frase: Quien superó sus complejos va seguro y va más lejos - Anónimo

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Bestias con capacidad para escribir

  • May. 21st, 2008 at 3:21 PM
bienvenidos, mi mundo

Cartel en la puerta de entrada de una tienda en Mallorca.

Hace ya unos cuantos días desde que el país se levantó escandalizado por la noticia que tuvo como protagonista al cartel de la izquierda: los propietarios de una tienda de informática lo colgaron tras haber sufrido un importante robo en una zona en la que abunda el número de inmigrantes de nacionalidad rumana.

Debido a que entre unas cosas y otras no he actualizado desde entonces pensaba dejarlo en el olvido, deseando que no se diera ninguna circunstancia que me llevara a rescatarlo del baúl de los recuerdos.

Por desgracia, esta semana otra noticia sobre racismo, esta vez a manos de unos jóvenes que se incluso grabaron en vídeo, me ha obligado a sacar a la luz este ejemplo de vergüenza ajena.

Muchos son los adjetivos con los que calificar esta acción: aberrante, rastrera... Pero personalmente me quedo con dos: astimosa e ignorante. La primera porque, por muy hippie que parezca, soy de l@s que piensan que nuestro lugar de nacimiento es quizá la característica menos relevante que tenemos; somos ciudadanos del mundo y las banderas, naciones, fronteras y papeles son límites que no deberían servir más que para que caigamos en la cuenta de lo inútiles que resultan, puesto que sólo dificultan que disfrutemos de este, a pesar de todo, maravilloso mundo y de quienes, aparte de nosotros, viven en él.

Ignorante porque si nos detenemos a pensar quizá nos demos cuenta de que vivimos en uno de los países con más "mezcla" que podemos encontrar, hay todo un mosaico de culturas detrás de nosotros que ha luchado por todo lo que ahora tenemos y, como último recurso, citar también aquello de que hace menos de sesenta años nosotros también tuvimos que hacer la maleta y huir despavoridos buscando un futuro para quienes más lo necesitaban y a quienes más necesitábamos y, por tanto cosas como la de la imagen quedan un poco/bastante fuera de lugar.

Todo ello por no decir además que no podemos culpar a nadie de un suceso sin tener más pruebas que los meros prejuicios, que noticias como estas que últimamente nos invaden deberían ser impensables en pleno siglo XXI, así como un largo etcétera de frases que de tanto usarlas me temo que han perdido su significado, pero que deberíamos comenzar a tener presente porque de esas sociedades bárbaras que tanto nos escandalizan al estudiarlas a esta cada vez hay menos diferencia. Si aún seguimos pensando que hay que respetar y acentuar las diferencias es que algo debemos revisar.

 

La frase: El racismo es la más evidente expresión de los miedos de los hombres... Saber que ni somos los únicos, ni somos los mejores

Un proyecto que ha llegado a su fin

  • May. 13th, 2008 at 9:48 AM
bienvenidos, mi mundo



Ahora que comienzo a ser consciente de que las "Cortes Jóvenes 2008" ya forman parte del pasado, agradable y enriquecedor pero pasado al fin y al cabo, me resulta extraño imaginar mi día a día sin marcar una fecha en el calendario en la que saber que todo será diferente; no pasarme por el blog dedicado a esta actividad casi diariamente para verificar si hay algún comentario, no hablar de ella con la familia y amig@s ni hacer la maleta "vía msn" con otros participantes...

Pero si algo me ha enseñado la vida es que no existe tiempo ni lugar para el lamento: los proyectos nacen alimentados por la ilusión y en nuestra mano está llevarlos a cabo o guardarlos en un cajón. Si elegimos la primera opción podremos disfrutar de la satisfacción de ser fieles a nosotros mismos además de experiencias como esta, afortunadamente imborrables.

Al haber tenido la inmensa fortuna (pensé que no lo diría) de colaborar en una actividad así por fin he podido practicar con el ejemplo, dejando atrás los prejuicios ante la política y retomando las raíces de aquella instaurada bajo los pilares de la justicia y la ética, lo cual considero que es la única forma de sacar adelante esta sociedad que necesita ese compromiso de todos para no hundirse.

Si tuviera que citar un aspecto negativo, que dudo que lo haya, quizá me quede con su corta duración, más allá de nuestras preferencias, la mayoría de participantes hemos coincidido en que se podría haber aprovechado el fin de semana para alargar la actividad y, con ello, la convivencia y el buen ambiente del que hemos disfrutado durante nuestra breve estancia. Ante ello siempre quedará aferrarnos a esa esperanza de poder volver reunirnos en el futuro.

Creo que coincidiréis conmigo si digo que todo lo vivido en estas pocas horas no se puede cuantificar ni expresar con palabras, han sido muchas emociones tanto a nivel profesional al vernos involucrados en una actividad tan importante para el desarrollo humano como a nivel personal al deber integrarnos con jóvenes de la región que viven otras realidades, cuyas opiniones son tan importantes como las nuestras y por ello debemos aprender a contrastarlas objetivamente, lo cual ha desembocado en una amistad que "como las pilas Duracell", que diría nuestra querida Amanda "durará y durará y durará.

Por todo ello un millón de gracias a ella, a Lucía, Alejandro, Miriam, Carlos, Gabi, Mari Carmen (que esperamos que se recupere pronto), Estefanía, David, Ángel, Lidia, Violeta, Manu, Elena, a mi tocaya, Vero, y al resto de diputados con los que no he tenido tanta relación, por haber prestado interés a esta actividad, eliminando los tan indeseables clichés que pesan sobre la juventud, dándome al tiempo la oportunidad de conocerlos. ¡Sois geniales, chicos!

 

Las frases: Los viajes son como una enorme y misteriosa caja de sorpresas. En ellos nos esperan las más intensas y extraordinarias vivencias. Si somos capaces de abrirnos y nos volvemos receptivos y vulnerables a lo que la vida nos ofrece. Los viajes con mis amigos dejaron huellas imborrables, momentos irrepetibles en los que aprendí que es bueno ir por la que queremos pero también es importante que las cosas simplemente ocurran. - Cris Morena // el hombre es, por naturaleza, un animal político - Aristóteles

Cortes Jóvenes 2008: segunda parte

  • May. 9th, 2008 at 10:49 PM
bienvenidos, mi mundo

El viaje hacia el casco histórico de la ciudad no podía haber sido más agradable, puesto que discurrió entre charlas, revelaciones y canciones. Disfruté muchísimo, especialmente con la simpatía, el detallismo y el duende de mis compañeros, y las palabras de Bea días antes de partir resonaron en mi cabeza con más fuerza que nunca: "regresarás contentísima, hablando maravillas de todos y con la tristeza de haber tenido que volver".

Pero hubo algo que realmente me dejó sorprendida en ese momento y que aún hoy, que por fin consigo comenzar la tarea de asimilar esta gran cantidad de vivencias, por más que me afano en ello no logro encontrar un adjetivo a su medida: preciosa, bella, mágica, misteriosa... Me refiero a la ciudad de Toledo de noche, increíblemente indescriptible.

A través de una visita guiada pudimos conocer los rincones más bellos de esta ciudad, sucumbiendo ante su hermosura morisca, judía, cristiana... Y dejándonos "conquistar" por sus tradiciones, como la ya famosísima costumbre de relacionar la cantidad de amores que una mujer puede tener con el número de alfileres que puedan permanecer clavados en la palma de su mano. Una confusión escuchando esa explicación nos ha asegurado horas de carcajadas gracias a Amanda y el archiconocido 1.- Mete la mano/ 2.- Aprieta bien/3.- Saca la mano/ 4.- Cuenta los alfileres ^^.

Y si contamos esto no podemos pasar por alto el momento botánico de la noche: a Gabi se le cayó el bolígrafo que nos dieron en las Cortes en un montón de ortigas, al querer cogerlo se clavó una pero no dijo nada; mi "compi" metió la mano para rescatar el boli, corriendo con la misma suerte, menos mal que después de un remedio made in la botica de la abuela conseguimos que el dolor y las quejas no quedaran más que en una anécdota que escribir en los cuadernos al día siguiente.

Tras regresar al hotel y marcarnos unas cuantas canciones en la habitación, además de visitar algunas otras, nos dispusimos a pasar la noche como okupas en la 114, y como de las miles de anécdotas que se vivieron pocas se pueden contar, solamente dejaré caer que en un habitación para tres personas estuvimos ocho y que como mucho se llegaron a dormir dos horas.

Al día siguiente, tras una ducha helada para recuperar el poco conocimiento que quedaba y un recolocamiento de mi colchón a escondidas de las limpiadoras, desayunamos y, mientras los ponentes enyasaban sus discursos, los demás pudimos caminar tranquilamente por las calles de Toledo hasta llegar a las Cortes, donde fuimos recibidos entre cámaras y flashes que,a pesar de resultar un tanto incómodos, nos hicieron partícipes de la importancia del acto.

Allí pudimos disfrutar de un pleno que, a pesar de ser demasiado protocolario y un tanto encorsetado, en el fondo nos hizo emocionar al comprobar hasta dónde puede llegar el trabajo en equipo bien hecho: aquellas propuestas que Carlos, Lidia y el resto de nuestros compañeros leían eran el fruto de mucho esfuerzo, no únicamente de la tarde anterior, sino de meses de trabajo que por fin se veían culminados en el cumplimiento de otro sueño más, otra prueba de que la perseverancia y la decisión son fundamentales para alcanzar nuestras metas.

Al finalizar el acto recibimos un diploma que corrobora nuestra participación en dicho acto, así como un mp4 y un reloj, cortesía del Instituto de la Juventud y las Cortes, respectivamente, y pasamos a la comida, tal vez la única que agradó a la mayoría y en la que, a pesar de las risas y canciones, el ir y venir de cuadernos, direcciones de hotmail y teléfonos, unido a ese nudo en la garganta que nadie se atrevía a revelar, nos intentaba hacer conscientes de lo inevitable: el fin de la aventura estaba por llegar.

En efecto, tras un tranquilo paseo disfrutando de las panorámicas toledanas, finalizamos nuestra convivencia en la parada de autobuses, donde vivimos quizá el momento más duro al tener que despedirnos de aquellos que, a pesar de haber compartido con nosotros simplemente unas horas, ya formaban parte de nuestra vida como si nos hubieran acompañado desde el comienzo de ésta. En el ambiente infinidad de besos, abrazos, buenos deseos y una promesa: no sabemos cuándo ni dónde, pero volveremos a reunirnos, lo que la política ha unido no lo separará la distancia.

Cortes Jóvenes 2008

  • May. 9th, 2008 at 10:05 PM
bienvenidos, mi mundo

Todos tenemos una historia que contar. Puede ser triste o alegre, como la que nos ocupa, pero en ningún caso dejará de enriquecernos y hacernos avanzar un poquito más. Esta vez he elegido comenzar la mía por el final: son las 11 de la noche, lo que significa que cargo a mis espaldas con 42 horas despierta de forma ininterrumpida, mis reservas de fuerza se encuentran bajo mínimos mientras retazos de alguna historia digna de las carcajadas que le precedieron se agolpan en mi cabeza, pero si algo resulta indiscutible al ver esta inmensa sonrisa en mi cara es que el cansancio no ha podido vencer al buen sabor de boca que me ha dejado esta nueva experiencia.

Nuestra aventura se remonta a esa gélida mañana que caracterizó al 8 de mayo cuando, tiritando por lo que parecía una mezcla de nervios y frío, subí junto a Carlos al microbús que nos conduciría a Toledo, nuestra tan esperado destino. Compartíamos vehículo con los diputados jóvenes de Albacete, quienes ya habían recorrido un largo trayecto que les había permitido entablar algunas conversaciones con las que burlar el aburrimiento, por lo que durante el viaje nos limitamos a hablar entre nosotros y observar a nuestros compañeros de experiencia, con lo cual pude apreciar que a pesar de las diferencias latentes entre todos había algo todavía más poderoso que nos unía: el deseo de ser pioneros en un proyecto en el que plasmar nuestras inquietudes y demostrar lo que realmente valemos.

Con esta sensación pisé suelo toledano y entré al fabuloso Hotel Beatriz, cuyas instalaciones nos llevaron a escuchar numerosos murmullos de aprobación. Allí conocimos a los diputados de Ciudad Real, y tras un maremagno de presentaciones pronto afloró la confianza, algo que después de un viaje tan agotador se agradecía con creces.

Un rato después se procedió al reparto de habitaciones, en el cual tuve el mayor regalo de todo el viaje (por encima incluso del mp4 y del reloj): mi compañera de habitación Amanda, quien se merece no sólo una entrada, sino un blog y hasta un ciberuniverso paralelo, porque en estas escasas horas nos demostró que, además de un corazón que no le cabe en el pecho, derrocha arte y simpatía por doquier, contagiando a todos de su buen humor y sus ocurrencias.

Recuerdo también que en parte gracias a su espontaneidad fue como comenzamos a conocer realmente a nuestros "vecinos": una bolsa de kikos fuera de los gastos del minibar "por cortesía", unida a un hambre cada vez más acentuada, hizo que medio grupo acabara en el pasillo, riendo y hablando de nuestras cosas, sí, como si lleváramos años conociéndonos, sin tener nada en común, pero comprendiendo cada palabra de lo que decía quien teníamos enfrente porque nos enseñaba que más allá de las circunstancias todos llegamos a sentir lo mismo... Quizá en eso consista la esencia de la juventud, esa subestimación a los prejuicios.

Más tarde, tras dar una vuelta conociendo el hotel, por fin pudimos ir a comer, concretamente al castillo de san Servando. Como ya sabemos que las comidas en este tipo de viajes no suelen ser las mejores del mundo pasaremos por alto ese detalle y hablaremos de la primera parte de la actividad política que llevamos a cabo horas después.

Tras escuchar unas palabras de bienvenida y agradecimiento por parte de algunos representantes de las Cortes, nos dividimos en grupos de trabajo. Yo pertenecía a Instrumentos de Participación Social (bueno esta última palabra se puede sustituir, esa misma noche lo aprendimos ^^) y, sinceramente, opino que no podría haberme tocado mejor comisión, tanto por el trato maduro y consecuente que se nos dio por parte de los coordinadores como por el ambiente que había entre nosotros, basado en un diálogo limpio y tolerante.

Aunque bien es cierto que en algunos momentos llegué a sentirme "bloqueada", disfruté muchísimo de esta jornada y la dinámica de grupo que tuvimos en esta primera parte del trabajo en la que apoyamos aspectos como un uso responsable y acceso gratuito a Internet, respaldo a las ONG's, mayor claridad y acercamiento en política y regulación de los medios de comunicación social. Finalmente nos vimos en la necesidad de elegir a un ponente o representante para el día siguiente, honor que recayó en Diego y Carlos, aunque finalmente éste fue quien lo llevó a cabo, puesto que sólo podía haber uno, elección que se hizo democráticamente.

A nuestra vuelta al hotel subimos a las macrohabitaciones (no había otra forma de llamarlas) y, al bajar, Amanda y yo descubrimos que éramos las últimas y que nos habíamos perdido. Afortunadamente una llamada a Gabi, compañero y amigo nuestro, acabó con la incertidumbre (si no todavía seguiríamos buscando el comedor de las Cortes Jóvenes ^^). Tras un intento de cenar bien, que se saldó con una supuesta alérgica a lo que parecía mahonesa y un sucedáneo de caldo de pescado dando vueltas por la mesa, subimos al autobús para dirigirnos a aquello que más me impresionó: la ciudad de Toledo de noche.

"Un buen día para empezar" (II)

  • Apr. 30th, 2008 at 1:49 PM
bienvenidos, mi mundo

‹‹Hasta ayer disfrutábamos de esta infancia despreocupada, jugando a ser felices dentro de una burbuja de cristal, ajenos a todo lo que aguardaba afuera. No entendíamos de peligros o tristezas y con un simple gesto reclamábamos la atención de los adultos que nos rodeaban. Nos acomodábamos en el papel de criaturas vulnerables y dejábamos que fuesen papá y mamá los encargados de defendernos de ante la injusticia y la corrupción

Sin embargo, hoy el mundo vino a buscarnos y por fin nos decidimos a abrirle, quebrando esta fantasía que nuestros mayores construyeron y empezando a vivir la realidad, aunque duela. Hoy nos miramos al espejo y  nos sorprendimos al darnos cuenta de nuestra incapacidad para reconocer este nuevo cuerpo, para hacer nuestro ese brillo de ojos que aparece reflejado y comenzar a cruzar el puente que va de la infancia a la adultez.

No es bonito crecer, sino el camino que hemos tenido que recorrer para llegar a esto. Mirando hacia atrás vemos tantas dudas compartidas, tantas sonrisas y lágrimas entrelazadas... y es ahora cuando nos damos cuenta de que vale más el camino que la meta.

Hacerse adulto, como todo, tiene su lado bueno y malo. Ahora es inevitable dejarnos asaltar por las dudas. Es difícil considerarlas sólo una señal más de que somos almas vivas que sienten y buscan respuestas para todo lo que les rodea. Tal vez esto suceda porque nadie se centró en explicárnoslo así. Tenemos muchos ejemplos a nuestro alrededor: familia, profesores... ellos hacen lo que pueden por nuestra educación, pero por la superficial, por así decirlo. Se afanan en inculcarnos unas nociones básicas para movernos por el mundo, nos enseñan a comer, a vestirnos... pero nunca a plantarle cara a la vida, a perdonar una traición o a acallar la mente cuando el corazón habla.

¿Será porque esas lecciones las debemos aprender por nuestra cuenta? Los adultos nos explican las reglas del juego, nos ayudan a sobrevivir, pero a vivir realmente nadie puede enseñarnos. Quizá sea hora de tomar conciencia de esto para ser conscientes de que nuestra felicidad, o infelicidad, no depende de nadie excepto de nosotros mismos. Una vida es algo demasiado importante como para desentendernos de ella y regalarla sin más. Mientras aprendemos esto ensayamos lo que será la vida, tomando conciencia de cuál será el camino que cada cual elija para sí, pero siempre juntos, unidos en el mejor lugar donde una persona puede esperarlo: el colegio. ¿Cuántas horas habremos pasado ahí? Aunque no seamos conscientes de ello ya va quedando menos para abandonarlo y, aunque estemos deseando salir a explorar la vida, dentro de unos años echaremos la vista atrás e intentaremos recordar ese sitio que dejó huellas imborrables en el alma.

La memoria es traicionera, suprime detalles, emborrona historias, pero seguro que hay algo que nos permite visualizar: esos momentos con los amigos, compañeros con los que cada día descubríamos algo de lo que nos esperaba ahí afuera, y que, desde el momento en que cruzamos el umbral que separaba la ficción que nos habían construido de la realidad, quedaron en nuestro corazón, guardianes de lo que un día fuimos y lo que anhelamos ser.

Ninguno de ellos tenía un título, no sabían más que el resto, pero nos enseñaron mucho más que cualquier libro. Juntos tomamos apuntes de la vida, mano sobre mano aprendimos a luchar, a no dejarnos en la estacada, a enfrentar la realidad de los adultos y cambiarla. Y esas lecciones, que nadie escribió en la pizarra, que no tenían fórmula exacta, son las que siempre guardaré en esa memoria que nunca traiciona: la del alma.

Quizá dentro de unos años, cuando colguemos el cartel de adolescentes que transitan por el maravilloso y difícil tiempo de crecer, nos demos cuenta de que vivir a pleno fue el mayor fracaso o triunfo de todos. Es tiempo ir a por lo que nos pertenece: un mundo mejor. Y una lección tan fuerte nunca se olvida, como nunca se debe olvidar a quienes la aprendieron con nosotros, esos compañeros de batalla que merecen el cariño eterno››

Con los ojos rotos en lágrimas Lucía cesó la lectura. Era suficiente. De repente se avergonzó de sí misma: ¡Cómo aquella joven que cambiaba el mundo en vez de quejarse se había convertido en una mujer tan fría! No era posible, qué cruel había sido la vida con ella. "pero no hay que culpar a nadie de nuestros propios errores. Si fui capaz de reconocerlo cuando sólo tenía dieciocho años cómo voy negarlo ahora, que supuestamente el paso del tiempo me han dado sabiduría. Cada cual forja su destino, y el mío lo gané a pulso el día que decidí dejar de intentar"

Una duda le asaltó: "¿Y si no fuera el final? ¿Y si todavía se pudiera hacer algo? Siempre podemos volver a arriesgarnos. Hoy comienza todo. Es un buen día para empezar de nuevo" Convencida, se vistió a toda prisa y se dirigió a la calle. No pensaba tirar su vida por la borda, porque su vida eran sus sueños: suficientemente sencillos para prender una ilusión, demasiado importantes como para abandonarlos.

"Un buen día para empezar" (I)

  • Apr. 26th, 2008 at 8:57 PM
bienvenidos, mi mundo

Vistosos carteles de neón compitiendo por atraer la atención de viandantes que dan la espalda a  otro amanecer ahogado por numerosas columnas de humo, erigidas como si de carceleros se tratase. Hileras de coches apurados por llegar a ninguna parte, cuyas bocinas y motores infernales son los encargados de componer la banda sonora de otro día más en la gran ciudad, frenética, en continuo movimiento, "viva" según sus habitantes, aunque  ya no recuerdan el significado de la palabra. Prefieren cerrar los ojos y negar la evidencia: ese movimiento no es más que un disfraz tejido por la propia urbe para alejarlos de la realidad, quien se lleva de la mano toda ilusión que un día anidó en lo más profundo de ellos, cuando aún eran personas, antes de convertirse en simples eslabones de una cadena interminable.

Sin embargo, en las entrañas de la metrópoli cada vez que un reloj anuncia el alba un alma cae en la cuenta de que entregó todas sus aspiraciones a la caprichosa rutina y, desconsolada, busca empezar de cero. Mira hacia la nada, hundiéndose en la tristeza al tomar conciencia de que su deseo, como tantos otros, es imposible: ya no recuerda cómo se siente, lo deprisa que puede llegar a latir el corazón cuando se nota al borde del abismo o la respuesta de la piel ante una caricia; por mucho que busca no encuentran la bandera blanca que antes le plantaba a la vida. Y así... ¿cómo recuperar la esencia con la que se comenzó el camino? Más fácil será intentar seguir hacia delante, sobreviviendo un día más. Pero es inevitable echar la vista atrás, para apagar las cenizas con el consuelo de saber que algún día llegaron a ser guerreros en la batalla de los sueños.

Hoy llegó el turno de Lucía. Su nombre no aparecía en ninguna lista, no pidió turno alguno y, sin embargo, algo en su interior le indicaba que era la fecha ineludible para hacer balance de lo que quiso y lo que tiene. En algún lugar debía estar escrito: hoy sería esa alma que rompe con la rutina para indagar en su interior, en la búsqueda desesperada de aquello que antes le impulsaba. La sentencia llegó con las notas acompasadas del reloj, que anunciaba un nuevo día. Veinticuatro horas más de prisas vacías, personas deshumanizadas, una oficina esclavizadora, horarios imposibles... No. Hoy no podría soportarlo.

Encogida en la cama se obligo a repasar su vida: desde hacía un tiempo una voz en su interior le pedía hacer un alto en el camino, empezar de nuevo, pero la consideró sólo un efecto negativo del cansancio. Pero... ¿Quién se cansa de algo que le hace feliz? ¿Acaso no era una prueba de que se había convertido en quien no quería ser? Su sueño era tan diferente a la realidad.... Desde niña había querido ser escritora, pasarse horas mirando por la ventana  redactando las historias que el paisaje le regalara: vidas reencontradas por el caprichoso azar, situaciones complicadas resueltas a base de ingenio, amores imposibles...

Pero todo quedó en el recuerdo. Se trasladó a la ciudad llena de expectativas, con la esperanza de que alguna poderosa editorial quedara prendada de su don y la dejara crear. No le importaba la fama ni el dinero; lo único que le movía eran las ganas de probar hasta dónde podía llegar su imaginación.  Y la ciudad misma se encargó de llevarla por otros derroteros. En poco tiempo comprobó que la ilusión no podía proporcionarle un plato de comida y sus historias, aunque espléndidas, no eran suficiente para que alguien apostara por ella. Ya no vivía en la época en la que un buen cuento alrededor de una hoguera hacía volar las horas; ahora resulta imposible arrebatarle esos jóvenes al monstruo de la televisión, cuyas mentes se atrofian ante esa explosión de luces y acción sin fundamento.

Y así, afanada en encontrar una vereda que le permitiera andar cerca del camino que en verdad quería, terminó empleada en una oficina: "una trabajadora más de una empresa más... prácticamente programada" pensó, mientras hacía el esfuerzo de levantarse. Aquel nuevo día le incitaba a tomar el túnel del tiempo. De repente, como escapando del pasado más remoto, una voz resonó en su cabeza "cuando no puedas caminar hacia delante, mira hacia atrás. Ahí están las respuestas" Ah, la voz de su abuela Estefanía, la única persona capaz de conspirar con el universo si era necesario para ayudarla a seguir, quien más le había ayudado a convertir la cobardía en audacia para enfrentarse a lo que se viniera.

Sólo una vez... sí una vez si se sintió adulta. Fue una temporada  nada más, pero suficiente para creer que todo se podía combatir. Los tiempos pasados entraron en la habitación sin hacer ruido y en pocos segundos envolvieron todo. Ahora Lucía era una joven llena de alegría, nada que ver con la mujer de aspecto cansado que hoy se miraba en el espejo de la vida. En aquel entonces acababa de terminar la Secundaria ¡El mundo era suyo! Su abuela Estefanía le había dado como regalo de graduación unos ahorros para que cumpliera su sueño de publicar la historia que tantas noches le había ayudado a completar. La joven preparaba su maleta con todo lo necesario para partir a la ciudad a ocupar su lugar, tan diferente al que tenía ahora.

Mientras se cercioraba de haber metido todo lo necesario, algo cayó al suelo. Era su anuario. "¡Qué tonta! Casi lo olvido" Abrió sus páginas para sumergirse por última vez en lo que había sido su vida hasta el momento. Si callaba todavía podía escuchar las voces de sus compañeros, la despedida final, abrazos, promesas para no derramar las lágrimas del adiós". Cada fotografía, nombre, o dedicatoria revelaba una anécdota, un momento congelado en el tiempo, un vuelco del corazón. Hipnotizada por todos aquellos sentimientos buscó las páginas finales, aquellas que habían dejado en blanco "para escribir todo los que nos queramos decir cuando nos reencontremos". Tenía que plasmar lo que sentía. Dicen que apreciamos a las personas cuando sabemos que las vamos a perder. La frase cobraba todo su significado en aquellos momentos.

De repente volvió a su realidad. ¡Todavía conservaba aquel libro! Nerviosa, comenzó a rebuscar por la estancia, en busca del último pedazo que quedaba de la auténtica Lucía. Y por fin, tras una ardua batalla con los cajones, logró encontrarlo. Le dio la vuelta y buscó, instintivamente, en las páginas finales. Ahí estaba lo último que se había atrevido a escribir. Estaban dedicadas a sus amigos, a sus miedos... a la auténtica Lucía. Comenzó a leer: