Chicos, chicas usad protector solar. Si tuviera que ofreceos un sólo consejo para el futuro, sería éste: usad protector solar. Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar... mientras que los consejos que os voy a dar no tienen ninguna base confiable y se basan únicamente en mi propia experiencia.
He aquí mis consejos:
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estáis tan gordos como imagináis.
No os preocupéis por el futuro. O preocupaos sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una raíz cuadrada masticando chicle. Lo que si es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por su mente de esos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo a lo que le temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde. La competencia es larga y al final sólo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos. (Pero si consigues hacerlo, dime cómo).
No te sientas culpable si no sabes muy bien que quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían que hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es mas, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40. Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas, sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizás te cases, quizás no. Quizás tengas hijos, quizás no. Quizás te divorcies a los cuarenta. Quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas.
Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra, como todos los demás. Disfruta tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas. No le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que tendrás jamás. Baila. Aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa. Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerse sentir feo.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado, y probablemente serán ellos los que te acompañen en el futuro. Entiende que los amigos vienen y se van pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque cuanto más pase el tiempo más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven.
Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en el campo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes. Viaja.
Acepta algunas verdades ineludibles: Los precios siempre subirán. Los políticos siempre mentirán, y tú también te envejecerás y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven; los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuanto durará.
Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la caneca de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo dándole más valor del que tiene. Pero hazme caso... en lo del protector solar.
Chic@s, como sabéis el jueves 25 nos graduamos (por fin :D) conjuntamente con cuarto de la E.S.O. En la graduación se leerán varios discursos, de tutores y de alumnos, entre ellos éste que va a representarnos a los de Bachillerato. Lo publico para que todos podáis participar, porque siendo de tod@s no me parece justo que tenga que leerse lo que yo escriba sin el consentimiento de todo el grupo, sería como una dictadura. Así que si tras leerlo creéis que hay que modificar o suprimir algo no dudéis en decírmelo (un comentario, un privado en Tuenti, etc). Un beso!!
Lo que hasta hace unas semanas parecía prácticamente "imposible" por fin ha llegado, enseñándonos que esa palabra a nuestra edad no tiene significado: estamos frente al momento de salir a explorar la vida, de demostrar al mundo que estamos preparados para conseguir lo que queremos; ha llegado nuestra oportunidad para poner en práctica todo lo aprendido, materias y valores.
Clausurar una etapa nunca resulta fácil, menos aún cuando ha abarcado los años más intensos de nuestras cortas vidas. Llevamos tanto tiempo esperando a que se nos brinde la oportunidad para volar que ahora nos cuesta reconocer que lo importante no ha sido llegar a la meta, sino el camino que hemos tenido que recorrer para alcanzarla, así como profesores y compañeros, las personas que hoy nos acompañan y otras que hace tiempo marcharon a vivir a nuestra memoria.
En definitiva, más allá de los resultados obtenidos, de clases y exámenes, lo verdaderamente importante nos lo han inlculcado aquellos que nos han acompañado a lo largo de este trayecto, con quienes cada día hemos descubierto algo de lo que nos aguarda, testigos de lo que somos, cómplices de lo que seremos
Tomar las riendas de nuestras propias vidas habría sido imposible sin el apoyo de todos y todas, por lo que para abrir esta nueva puerta guardaremos los mejores momentos vividos, aprendiendo de los no tan buenos y dejando un espacio es nuestro interior para vosotros con los que durante esta andadura hemos aprendido a ser perserverantes, a luchar por lo que queremos para nuestro futuro, a no decaer.... A ser auténticas personas. El tiempo nos enseñará que estas lecciones, que nadie ha escrito en una pizarra, que no tienen fórmula exacta, son las que siempre guardaremos.
Por todo ello sólo me queda agradeceros, en nombre propio y en el de mis compañeros y compañeras, vuestro esfuerzo a lo largo de esta etapa, padres y educadores; a quienes os deberemos los éxitos que obtengamos en el futuro.
Y a vosotros, chicos y chicas de la promoción 2008/2009, gracias por hacer del IES Fernando de Mena el mejor lugar donde esperar la vida.
Cierro los libros. Miro el reloj: sigue sin apiadarse de mí.
Mentalmente intento recordar todo aquello que he estudiado y pareciera como si hubiera comenzado a repasar hoy.
Decidida a no malgastar los últimos retazos de calma que aún conservo de aquella época en la que las preocupaciones estudiantiles finalizaban a las 14:20. preparo todo lo necesario: bolis (muchos bolis), dni, resguardos.... Es un proceso mecánico, como si llevara años esperándolo.
Han sido semanas (que se han comportado como meses) muy intensas, repletas de agobio, nervios, desesperación... Pero gracias a mi vicio incurable de echar mano de cualquier cosa buena que pueda encontrar, por mínima que sea, también han sido semanas repletas de grandes momentos, de risas, malos ratos compartidos, ánimos y mucho, mucho compañerismo, quizá debido a que de forma inconsciente todos sabíamos que, mejores o peores, son los últimos momentos verdaderamente juntos que vamos a pasar
Canciones para animarnos, bailes para recordar conceptos, descansos comunales, terapias psicológicas a través de un teléfono, alguna que otra escapada...Se ha estudiado hasta la saciedad, nos hemos convertido en caras habituales en la biblioteca a la par que se borraban de la memoria colectiva en el instituto, pero siempre quedará este sentimiento de unión, más allá de los resultados que obtengamos a partir de mañana y que, vaticino, no serán tan malos como esperamos.
Para todos vosotros el vídeo del día y mucho ánimo: lo vamos a lograr porque WE CAN!!
Gracias a tod@s por los ánimos :)
- Hoy estoy:
Sin estado
Como a estas alturas tod@s sabréis, el pasado día 12 nos decía adiós una de las grandes figuras del pop en nuestro país: Antonio Vega. Y lo hacía en medio de ese silencio al que nos tenía acostumbrados entre estrofa y estrofa, como una invitación más a reflexionar mientras la música nos guía por el sendero de esas sensaciones que pocos como él han sabido transmitir, gracias a su estilo y a sus, según algunos, enigmáticas letras (yo más bien las considero un telar de metáforas abiertas a que cada cual las interprete como necesite para identificarse con ellas)
Hace apenas unas horas nos abandonaba otro ARTISTA, en mayúsculas: el gran poeta uruguayo Mario Benedetti, a quien personalmente le debo tanto: gracias a sus versos descubrí otro modo de hacer poesía, fuera de los corsés establecidos (nunca entenderé por qué los versos deben combinar un determinado número de sílabas; a mi entender es una forma de poner barreras al arte, como si fuera necesario establecer que toda canción ha de durar 3’45’’ o que el libro perfecto debe tener 250 páginas).
Como decía, desde mis básicos conocimientos de poesía para mí ha sido el mejor literato que han dado las letras hispanoamericanas; lo descubrí hará ahora unos tres años, gracias a una de esas maravillosas coincidencias de la vida, y desde entonces sus recursos y su sencillez me han conmovido desde la primera palabra como pocos lo han sabido hacer; la musicalidad de su obra es prácticamente contagiosa, y su espíritu noble se deja entrever en cada espacio, sirva como ejemplo mi poema favorito, No sé quién es:
Es probable que venga de muy lejos
no se quien es ni a donde se dirige
es solo una mujer que se muere de amor
se le nota en sus pétalos de luna
en su apariencia de algodón
en sus labios sin besos u otras cicatrices
en los ojos de oliva y penitencia
Esta mujer que se muere de amor
y llora protegida por la lluvia
sabe que no es amada ni en los sueños
lleva en sus manos sus caricias vírgenes
que no encontraron piel donde posarse
y como huye del tiempo su lujuria
se derrama en un cuenco de cenizas.
A pesar de mi falta de fe en lo desconocido, me intenta consolar el pensar que alguien ahí arriba necesitaba dos estrellas, y qué mejor que llevárselas de la tierra, donde tan poco se las aprecia. La muerte… esa barrera donde quedan las personas y comienzan a volar las leyendas. Quizá la hora final llegue sólo para aquellos que no aprovecharon su tiempo en vivir de tal forma que merezcan el recuerdo; quienes sí nos dejaron un legado no nos dejarán mientras lo tengamos presente
Para finalizar esta entrada había pensado poner un tema de Antonio Vega, pero tras mucho meditar no pude decidirme por uno en concreto, por lo que aquí os he dejado dos de los que más me han llegado.
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote Chau número tres – Mario Benedetti- Hoy estoy:
sad - En mi mundo suena...:Se dejaba llevar - Antonio Vega
A todos vosotros:
Señoritas, señores: esto se acaba. Lo dice ese calendario desnudo de páginas lectivas, las sillas cada vez más vacías que se preparan para hibernar durante cuatro meses, las clases con un deje de melancolía, la expresión “sprint final” pendiendo de cada boca, esperando un momento cualquiera para saltar a nuestros oídos. C’est finni
Clausurar una etapa nunca resulta fácil, menos aún cuando ha abarcado los seis años más intensos de nuestras cortas vidas. Llevamos tanto tiempo esperando que se nos brinde la oportunidad para volar… Tanto que ahora nos cuesta reconocer que lo importante no es la meta, sino el camino que hemos tenido que recorrer para llegar hasta ella, las personas que un día conocimos, aunque ahora parecieran haber nacido con nuestra memoria, aquellas que creímos a nuestro lado eternamente, ignorando que toda eternidad mortal tiene un principio y un final, y de quienes más pronto que tarde tendremos que despedirnos para –al fin – alzar el vuelo.
Concentrados en la venda que el agobio de mayo nos ha puesto, somos incapaces de percibir esos cambios que anticipan el colofón final: de un tiempo a esta parte de todo aquello que parecía infinito pende una etiqueta que reza “último”: último examen de historia, último viernes lectivo, última clase con más de veinte compañer@s… En realidad preferimos obcecarnos en nuestro sempiterno estrés para no ver que todo aquello a lo que estábamos acostumbrados desaparece, a pesar de que en cada clase, y cada vez más, saboreamos el gusto agridulce de un final deseado a medias.
Como alguien dijo en alguna ocasión “no debemos quemar etapas para sentirnos libres”, pero también resulta un error quedarnos estancados en una porque resultó agradable; como tantas otras veces tendremos que hacer a lo largo de nuestras vidas, ahora queda guardarnos los mejores momentos, aprender de los no tan buenos y dejar un espacio enorme en lo más profundo de nosotros para aquell@s que nos acompañaron durante esta andadura.
El tiempo nos mostrará la lección más importante, aquella que nadie escribió en la pizarra, que no subrayaste en tus apuntes pero que puede que sea la única verdad cuya fórmula quede en tu memoria: allá donde haya un trocito de la promoción 2009, habrá una sonrisa por el pasado.
La cita: No se si el colegio era exactamente como lo recuerdo, o si los profesores eran tan buenos o tan malos como quedaron en mi memoria, lo que si sé es que lo mas importante que aprendí en aquellos días fue el valor de la amistad, los amigos siempre presentes; son ellos el recuerdo mas nítido de entonces. Amigos siempre os llevo conmigo y sé que voy con vosotros porque en lo que somos hoy esta presente lo que fuimos. Os doy las gracias porque hicisteis de esta época de vivir a pleno el mejor lugar donde esperar la vida.
- Hoy estoy:En casita
- En mi mundo suena...:20 de abril - Celtas Cortos
Viernes. Bendito viernes que pareciera nunca llegar: al lado de la pantalla de mi ordenador, un pos-it con material para unas cuantas entradas me mira con carita de pena esperando que por fin le preste un poco de atención; paciencia amigo mío, cuarenta y ocho horas más y otro examen hecho me regalarán un poco de tiempo para solucionar nuestro asunto pendiente.
Mientras tanto, para autohacerme un poco más corta la espera, entre apuntes y apuntes siempre quedarán golpes de humor como éste que me ha llegado esta tarde vía tuenti; todo, absolutamente todo, tiene su lado gracioso, eso mismo debió pensar quien lanzó al aire esa pregunta tan simple que tantos quebraderos de cabeza nos ha traído alguna vez: ¿Por qué cruzó el pollo la carretera?
Profesor de Primaria : Porque quería llegar al otro lado.
Profesor de Secundaria:Aunque se los explique, queridas bestias, no podrán entenderlo.
Profesor de Bachiller: No importa, no entra en Selectividad.
Profesor universitario:Para saber por qué el pollo cruzó la carretera (tema que se incluirá en el parcial de mañana) lean los apuntes desde la página 2 a la 3050.
Alumno de la LOGSE: ¿Qué es un pollo?
Sócrates: Sólo sé que no sé porqué el pollo ha cruzado la carretera.
Platón: Por su bien. Al otro lado se encuentra la verdad y cuando la descubra volverá a cruzar la carretera para mostrársela a los otros pollos
Aristóteles: Está en la naturaleza del pollo el cruzar las carreteras. El pollo tiende a hacerlo
Maquiavelo: 'Lo importante es que el pollo cruzó la carretera. ¿A quién importa el por qué? Solamente el fin de atravesar la carretera ya justifica cualquier motivo que hubiera tenido '.
Cayo Julio César: vino , vió y cruzó la carretera
Descartes: Este un hecho empírico y, por tanto, incierto o dudable, habría que construir matemáticamente al pollo, previo sometimiento del animal a la duda metódica universal para comprobar que este, efectivamente, es. El resultado sería probablemente que no podemos afirmar la existencia, en principio, del pollo, aunque esto ni nos interesa, porque la verdad solo está en la certeza matemática.
Karl Marx: 'Era históricamente inevitable que el pollo cruzara'.
Mihail Bakunin: Una vez que el pollo se ponga en huelga general, la carretera se hundirá y desaparecerá, y nunca más tendrá que cruzar por su asfalto opresor y clasista. El pollo será libre.
Lenin:El pollo forma parte de la vanguardia socialista. Pronto otros pollos, tras reconocer su condición de clase proletaria, le seguirán por la carretera en pos de la revolución.
Darwin: A lo largo de grandes períodos de tiempo, los pollos han sido seleccionados naturalmente de modo que ahora tienen una disposición genética a cruzar carreteras.
Freud: El hecho de que estés preocupado porque el pollo cruza la carretera revela tu inseguridad sexual. Edipo Avícola.
Moisés: ...Y Dios bajó de los cielos y le dijo al pollo: "Cruza la carretera". Y el pollo cruzó la carretera y todos se regocijaron.
Jesús: Bienventurados los pollos, porque ellos cruzarán la carretera.
Mahoma: Todo pollo debe perigrinar al menos una vez en su vida al otro lado de la carretera.
Iglesia de la Cienciología:La razón está en vosotros, pero no la conocéis todavía. Mediante un módico pago de 1500 dólares, más el alquiler de un detector de mentiras y un análisis psicológico que nos permitirá descubrir la razón.
DGT: no podemos cruzar la carretera por ti.
Francisco Umbral: Yo he venido aqui a hablar de mi libro... Y pasa el tiempo y solo se habla de pollos...
Funcionario: ahora mísmo vamos a cerrar y no se lo puedo explicar, venga mañana.
George Bush: 'El hecho de que el pollo haya cruzado la carretera a pesar de las resoluciones de la ONU representa un grave ataque a la democracia, la justicia y la libertad. Esto prueba sin ninguna duda que teníamos que haber bombardeado esta carretera hace tiempo. Con el objetivo de garantizar la paz en esa región, y para evitar que los valores que defendemos sean otra vez atacados por este tipo de terrorismo, el gobierno de los Estados Unidos de América ha decidido enviar 17 portaaviones, 46 destructores y 154 fragatas, con el apoyo desde tierra de 243.000 soldados de infantería y por el aire de 846 bombarderos, que tendrán por misión, en nombre de la libertad y de la democracia, el eliminar todo asomo de vida en los gallineros a 5,000 Km. a la redonda, y después, asegurarse con unos disparos de misiles muy precisos de que todo lo que parezca de lejos o de cerca a un gallinero sea reducido a un montón de cenizas y no pueda nunca más desafiar a nuestra acción con su arrogancia. Hemos decidido también que después, este país será generosamente dirigido por nuestro gobierno, que reconstruirá gallineros según las normas vigentes de seguridad, poniendo a su frente a un gallo elegido democráticamente por el embajador de los USA. Para financiar todas estas reconstrucciones, nos conformaremos con el control absoluto de toda la producción de cereales de la región durante 30 años, sabiendo que los habitantes locales se beneficiaran de una tarifa preferente sobre una parte de la producción, a cambio de su total cooperación. En este nuevo país de justicia, paz y libertad, podemos asegurarles que nunca más un pollo intentará cruzar una carretera, por la simple razón que no habrá más carreteras y que los pollos no tendrán patas. Que Dios bendiga América '
La frase: A fin de cuentas, todo es un chiste - Charles Chaplin
- Hoy estoy:
¡Llegando a la meta! - En mi mundo suena...:La barrera del sonido - Amaral
[…] No seas loca, filtra tus vinos y adapta al breve espacio de tu vida una esperanza larga. Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso. Vive el día de hoy. Captúralo. No fíes del incierto mañana” Horacio
Resulta curioso tener que remontarnos tantos siglos atrás para encontrar una cita que resuma tan bien el sentido de la vida y aquello que la condiciona por encima de cualquier otro factor: el tiempo. Realmente pasamos nuestra existencia esperando el día en el que todo sea mejor: el día en que terminemos nuestros estudios, el día en el que encontremos trabajo, el día en que encontremos a nuestra media naranja….
Gastamos el presente construyendo un futuro en el que ser felices, sacrificando las horas que tenemos aseguradas para planear aquellas que llegarán dentro de meses, años o incluso décadas, dejamos a un lado las oportunidades de sonreír, disfrutando de cualquier momento sin razón alguna para enfrascarnos en proyectar toda nuestra vitalidad en un puñado de palabras:

Mañana…
…. Después…
….Algún día
Y así es como nosotros, pobres e insignificantes humanos, tenemos el atrevimiento de dar por asegurado un periodo de vida mayor del que marca el segundero con el que limitamos nuestra existencia; desperdiciando el hoy en busca de un mañana que, por mucho que nos desazone pensarlo, no sabemos si llegará. ¿Por qué no celebrar ahora ese trabajo de ensueño que ansiamos, por si no podemos disfrutarlo? ¿Qué necesidad tenemos de darle tiempo al tiempo, sabiendo que es como construir castillos de arena? ¿Acaso no sería mejor coger esa lista interminable de planes futuros y ponerlos en práctica?
Tanto tiempo invertido en el banco del agobio por lo incierto y aún no hemos captado lo principal: la felicidad es el trayecto, no el destino; no podemos esperar a que llegue el próximo lunes, martes o fin de semana; convéncete de que no puedes aguardar a terminar tus estudios, a encontrar trabajo o a una pareja a tu medida porque el tiempo que se envía al olvido de la espera no regresa, queda vacío en algún rincón de nosotros mismos gritándonos su ausencia de risa. La felicidad es el ahora, el mañana no es más que una cábala
… Simplemente… Carpe Diem
La frase: si vives cada día de tu vida como si fuera el último, algún día realmente tendrás razón – Steve Jobs
- Hoy estoy:
Escribiendo por no estudiar - En mi mundo suena...:Amor marinero - Macaco
Al menos eso es lo único en lo que puedo depositar mi esperanza ahora; al final del camino siempre nos espera un sueño o la posibilidad de ser optimistas, confiando en que nos aguarde un poquito más lejos, y en este caso es lo que mi condición de soñadora incansable me pide que haga; quizá en el siguiente recoveco encuentre mis ilusiones materializadas, y sólo podré comprobarlo caminando un poco más.
Hace ya unos cuantos meses, que más bien se me antojan años, escribí una entrada que rezumaba misterio e ilusión, componentes básicos de esa magia que de cada cierto tiempo asoma por la puerta, recordándonos por qué estamos vivos. En ese momento no desvelé mis cábalas por miedo a que no se cumplieran, pero llegados a este punto las circunstancias me obligan a reírme de esa superstición que tienta hasta a los más racionales; demostrado queda que el temor es la consecuencia de nuestra capacidad innata para aguar nuestros sueños antes de que otros lo hagan; cuánto nos queda por aprender.
Dejando atrás el misterio, lo que por aquel entonces pretendí no era digno de ser considerado una idea maestra, pero de haber salido bien habría valido incluir mi nombre en el libro de los afortunados: como viene siendo costumbre a principios de año llegó la oportunidad de pedir una beca regional para cursar un mes de estudios de verano en Canadá, idea que deseché al instante por razones económicas, como tantos otros estudiantes.
En ese momento, sin embargo, otro suceso simultáneo me llevó a pensar que la suerte me hacía un guiño desde algún lugar lejano: por pura coincidencia se me presentaron las bases de un concurso literario cuyo premio bien valía obligarse a hacer un esfuerzo inventivo. La pasión por viajar unida al vicio de soñar despierta no tardaron en dejarse notar: en un tiempo récord conseguí crear una historia (gracias a la paciencia y consejos que nunca terminaré de agradecer de aquellos que nunca terminarán de aguantarme), a la par que presenté mi solicitud para ser becada y residir un mes en Canadá.
¿Quién decía que no podría conseguir la subvención, pese a haber obtenido una beca semejante el año pasado, a la vez que ganaba el premio y con él me costeaba lo que no pudiera cubrir con ese dinero? Los continuos problemas que asaltaban mi mente respecto a este tema lo convertían en algo muy complicado, pero nunca imposible, y fiel a mi carácter no dejé de fantasear con ello hasta la pasada semana, cuando las listas oficiales me obligaron a diluir mi sueño, al ver que mi número de reserva quedaba demasiado lejos de esa línea en la que mueren las ilusiones y comienzan las realidades.
Sin embargo, al contrario que en ocasiones pasadas, esto no ha hecho mella en mí: todavía puedo ganar aquel premio literario (la resolución se hará dentro de varios meses) y, lo que es mucho más importante, ningún número de reserva imposible puede quitarme dos meses de ilusiones compartidas, momentos que han tenido lugar gracias a que el año pasado tuve la suerte de vivir Poole '08, indescriptible tanto tiempo después. Y eso, unido a la lucha incansable en la que permanecí hasta el último momento, me hace considerarme una ganadora moral.
Todo ello sin olvidar algo que me llena de alegría casi tanto como si la afortunada hubiera sido yo: otra persona, de aquellas que merece la pena conocer, sí podrá viajar este verano a ese lugar idealizado, recompensa del destino por todo lo vivido, que me hace sentir orgullosa al saber que lo disfrutará por los dos o incluso más; de haber elegido a alguien para ocupar mi plaza soñada, sin dudar habría escrito su nombre; sólo me queda desearle mucha suerte (encenderé otra vela) y participar en esta oportunidad en la medida de mis posibilidades.
En definitiva, otro deseo aparcado, aunque sólo momentáneamente, mi lugar durante los tres meses estivales parece que estará aquí; mi recién infundado optimismo y ganas de seguir luchando por lo que quiero me dicen que tal vez no sea tan malo como primeramente pueda parecer. Sea o no así, no dudéis nunca de tratar de conseguir vuestros sueños: cada oportunidad, por efímera e irreal que parezca, guarda una posibilidad de ser inmensamente felices.
La frase: El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad - Víctor Hugo
Estas son las pequeñas alegrías que hacen que una se reconcilie consigo misma de vez en cuando: "volver a la carga" ha servido, entre otras cosas, para recordar el bienestar producido por el trabajo bien hecho, independientemente de si es reconocido o no. Pero si, como en este caso, se valora nuestro esfuerzo, el resultado es esa satisfacción que m
e recuerda una vez más por qué disfruto tanto escribiendo.
¿El premio? Si he de ser sincera ni siquiera lo recuerdo; las palabras han entrado de forma desordenada en mi cabeza que tan sólo espero que al menos hayan tenido el acierto de quedar almacenadas en mi subconsciente, para echar mano de ellas más adelante, aunque la recompensa material es lo menos importante: desde antes de participar decidí regalarlo a alguien a quien hará mucho más feliz que a mí.
Por otra parte, el reconocimiento nunca me ha robado el sueño,y si lo ha hecho ha sido para mal: no hay peor terapia de choque para una timidez sin remedio que ser felicitada públicamente; es un "tierra trágame" del que intento desembarazarme desde hace unos cuantos años, pero que parece haberse encariñado tanto conmigo que desprenderme de él se convierte en una tarea que roza el ideal de imposible; de hecho las personas que se han enterado de esta pequeña recompensa por mí se pueden contar con los dedos de una mano.. de cualquier personaje apellidado Simpson.
Más allá de todo ello, incluso de si mi humilde historia no lograra pasar también la fase regional, ya me siento satisfecha: con algo tan sencillo he vuelto a hacer felices a aquellos que confían en mí incluso en esos primeros momentos en los que la inseguridad me impide ser dueña de mi propio relato, y esa es una de las cosas que no tienen precio. Para todo lo demás, se recomienda bajar de mi nube y consultar con el mundo materialista que espera abajo.
La frase: En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano - Camilo José Cela
... Y orgullos@s hemos de estar de ello. Cada año de clase es un mundo y este, quizá por ser el último, se está ganando un puesto importante en nuestras vidas, aunque el agobio propio de esta etapa se empeñe en mostrarnos lo contrario. Pero, a pesar de que en estos momentos se ve demasiado lejano, llegará el instante en el que la vida del estudiante nos regale una tregua para recopilar anécdotas que, casi sin quererlo, nos habrán convertido en parte de lo que veremos ante el espejo entonces. Sin duda, una de las que nos harán esbozar una sonrisa será ésta.
Desde fuera puede parecer una tontería más para unos, otro motivo por el que continuar ahondando en la injusticia según otros, pero podemos y debemos sentirnos afortunados de poder vivir situaciones como esta a diario; por desgracia nadie puede asegurarnos que el futuro se nos presente esperanzador, digno y entre valores, pero si hemos recibido un regalo a lo largo de estos meses ha sido el de disponer de todo lo necesario para poder construirlo, al menos desde unas pocas personas. El verdadero burro no será quien calle porque todos lo han hecho, sino quien no sea capaz de caer en la cuenta de esto.
La frase: Llegará un día en que nuestros recuerdos serán nuestra única riqueza - Paul Géraldy
- Hoy estoy:
Calmadita - En mi mundo suena...:Europa - Mónica Naranjo

El cielo es tan azul para ti como para mí… No se torna más oscuro dependiendo de quién lo mire.
Si a la Naturaleza no le importa de dónde procedamos, si nos da todo lo necesario para adaptarnos a cualquier lugar que no sea aquel en el que hemos nacido, si para ella las fronteras no existen, ¿por qué las inventamos nosotros?
Hay cientos de preguntas que pensé que irían encontrando sus respectivas respuestas según pasara el tiempo, pero aquí me encuentro, sumando años a esa carga de mi espalda que algún día se me antojará demasiado pesada, y aún no logro entender aquello que pareciera ser lo más sencillo del mundo: ¿por qué debemos quedar anclados en la tierra que nos vio nacer? ¿Quién se agenció por primera vez el mundo que nos ha sido dado, prohibiéndonos explorar y perfilando aún más esa línea donde muere el horizonte y nace la leyenda?
Nunca he pretendido ser impertinente, es más, prometo que si alguien es capaz de darme una razón de peso callaré, e incluso le daré las gracias. Nada resulta más frustrante que la hipocresía de considerarnos ciudadanos del mundo, con derecho a ser felices en el lugar que elijamos o al que las circunstancias nos arrojen, y verse limitado a la teoría, compartiendo la impotencia de aquellos que se ven prisioneros de un lugar por el único delito de buscar una vida digna para sí mismos y para quienes más quiere.
Como tantas otras veces dije, condenar a estas personas es la acción más sencilla si se realiza cómodamente sentado en un lujoso despacho y entendiendo el término viaje únicamente si va ligado a la expresión “de placer”.
La frase: La libertad, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida. – Miguel de Cervantes
- Hoy estoy:
cold - En mi mundo suena...:Just hold me - Ana Mena
Dolor de cabeza multiplicado por insomnio debido al exceso de café de la noche anterior, a lo que hay que sumarle un último examen de cinco temas, a cual más condensado y costoso de memorizar. ¿Qué más se le puede pedir a una ya de por sí lenta y pesada tarde de domingo?
Las horas se suceden impasibles delante del escritorio, y cada vez resulta más duro hacer un último esfuerzo por estudiar, aunque el cielo haya guardado ese azul que se hacía tan tentador. Además, la posibilidad de disfrutar la semana que viene a estas horas de mi gente de Poole después de meses sin ver a la mayoría no ayuda mucho a la concentración. Decidido; Lengua, ahí te quedas.
Entre aspirina y aspirina (creo que no hay nada más patético que sacar el plan anti resaca por exceso de estudio), esta mañana, con la excusa de buscar unos antiguos apuntes, me he abandonado en un cuaderno que ya daba por perdido, fechado en aquella época en la que despedía a mis nunca queridas Matemáticas, cuando pasaba mis recreos rodeada únicamente de Anas J e ir a biología significaba hacer intercambio de cotilleos. Para quien todavía lo dude sí; al recordar aquel año he suspirado mientras se me escapaba un “cómo pasa el tiempo”, qué le vamos a hacer.
Pasando, y descifrando, páginas, me he encontrado con este poema al que le cogí cariño en su día, sin saber por qué; recuerdo que lo copié de un libro de texto porque me hacía sonreír, y años más tarde, releyéndolo, aún puedo escuchar la risa de Ana, tan clara y cristalina como ahora, bromeando sobre mi encaprichamiento con estos versos
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
El desayuno. Luis Alberto de Cuenca (esto me recuerda que no estaría de más leer alguna obra suya)
Es la belleza de lo sencillo, la genialidad de una rutina compartida. No sé por qué me resultaba tan brillante, y años más tarde me hace regresar; pero me alegra haberme reencontrado con esa parte.
Y como no hay un recuerdo sin banda sonora, me marcho a completar mi domingo interminable con una de esas canciones que, al igual que el poema, me hacen sentir bien sin motivo; será que, como nos recuerda M Clan en este tema, en el fondo todos somos un poco extraterrestres, ¿verdad? ¡Sed felices!
La frase: Por la puerta de la pereza entra el aburrimiento. - Anónimo
- Hoy estoy:
Terminando - En mi mundo suena...:Someone like you - Sexy Sadie
Si algo he aprendido con el paso del tiempo (aparte de que con frases como ésta bien puedo pasar por una abuela ¬¬) es que la gran mayoría de los asuntos que nos ocupan son relativos, como dice Machado en sus versos:
- ¿Tú Verdad? / No. La verdad / Y ven conmigo a buscarla / La tuya, guárdatela.
Solemos acomodarnos en nuestro criterio a la hora de analizar cualquier tema, de tal manera que el contraste con otro punto de vista puede dejarnos indiferentes o hacer que nuestras teorías se desmoronen, que entendamos que no poseemos La Verdad sino Nuestra Verdad, y que debemos perseguir la primera, lo que supone empezar desde el principio para alcanzarla.
Es algo que, de un tiempo a esta parte, me ha hecho pensar mucho, no existe ni el blanco ni el negro. La “culpa”, por decirlo de alguna forma, la tiene Natalia: no voy a extenderme en presentarla porque ya es como de la familia, sólo es necesario decir que tras mucho viajar ha llegado a la ciudad del futuro que nunca viene, y eso conlleva traer una realidad totalmente distinta.
Una de las cosas que más le llamó la atención, y que me hizo dar cuenta de lo que puede llegar a impresionar, es el proyecto de futuro que cualquier joven de nuestra edad (rondando los dieciocho años) puede tener: la gran mayoría soñamos con terminar nuestro último curso para ir a la universidad y comenzar a estudiar lo que realmente nos gusta, lo cual conlleva independizarnos en una ciudad totalmente nueva, compartir piso, residencia, etc, con personas que desconocemos y alejarnos de nuestra familia prácticamente de la noche a la mañana; en definitiva dar un giro radical solos, pasando de estar amparados por completo a vernos abordados por la realidad, buscando sus riendas para llegar a ser quienes hemos soñado.
Cualquier persona que viva en un pueblo o lugar con pocos recursos para iniciar una educación superior sabe a qué me estoy refiriendo: “salir del nido” a la fuerza es algo que vemos desde pequeños en primos, hermanos, amigos, etc, y lo interiorizamos de tal forma que nos resulta totalmente normal. En cambio, visto desde fuera, esa separación de lo que desde que tenemos uso de razón ha conformado nuestro mundo impacta, y al ponernos en esa posición he podido comprobar que se siente vértigo. “Hasta pronto mamá, hola mundo”. Qué sencillo es decirlo, ¿verdad?
Es curioso cómo la realidad varía dependiendo de las circunstancias de cada uno; ojalá todos tuviéramos esa concepción de familia unida que ella me ha mostrado. “Pero si uno se marcha a estudiar fuera, ¿no se muda toda la familia?” Desde que tuve que explicarle por qué cada domingo la inmensa mayoría de jóvenes separa en un andén a su principal apoyo de su futuro, valoro aún más lo que se quedará aquí en unos meses.
Y lo que es más, he aprendido que “mi verdad”, la de tantas personas de mi edad, no es “la verdad” total y absoluta; ahí fuera hay tantas otras tan válidas como la que más; sólo es necesario dejar de participar en una maratón de caras extrañas cada vez que nos encontramos con algo que se sale de nuestros esquemas y aprender a conjugarnos con ello.
En cuanto a lo de tener que dar un giro a todo… A fin y al cabo es lo que siempre hemos soñado, y para lo que cada día nos preparan un poquito más. Ahora llegará el momento de demostrar lo que queremos y qué hemos sido capaces de recoger de esas personas que tanto queremos y que cada domingo quedarán en un andén sonriendo por fuera mientras por dentro hacen cálculos para la llegada del próximo viernes. Como dicen los componentes de Amaral (mi Amaral querida) no sabremos a dónde vamos pero sí que algún día alcanzaremos la meta:
Uh, no sabe a dónde va
Pero sí sabe que algún día llegará
Uh, no tiene maldad
Y sus amigos creen que pronto volverá
La vida en la pequeña aldea
Trabajando por la tierra le empezaba a marchitar
Y se ha marchado sin maletas
Y con la cabeza llena de historias que inventar
Uh, no sabe a dónde va
Pero sí sabe que algún día llegará
Uh, no tiene maldad
Y sus amigos creen que pronto volverá
Le han enseñado a ser valiente,
A querer bien a su gente,
A saber cuándo escuchar
Ahora ella toma la palabra,
Ahora se marcha de casa,
Quiere ver el mundo, hacerlo suyo
Uh, no sabe a dónde va
Y de momento lo ha dejado todo atrás
Sabe muy bien lo que se siente
Cuando nadie te comprende
Y estás fuera de lugar
Porque su mundo es diferente
Y parece siempre ausente,
Sólo un bicho raro con pocos años
Le acompañan las canciones,
Las antiguas grabaciones
Que guardaba en el desván
El tocadiscos de su hermana
Con la aguja mal templada
Todavía suena mientras ella se aleja
Uh, no sabe a dónde va
Pero sí sabe que algún día llegará
Uh, no sabe a dónde va
Pero no va olvidar de dónde viene,
Porque es todo lo que tiene
Mientras ella aprende a caminar
Un dicho popular, más antiguo que el propio mundo, nos recuerda que, tristemente, en la mayoría de los casos sólo somos capaces de valorar lo que tenemos al perderlo. El genio que enunció tal teoría no aparece en ningún libro de texto, ni siquiera el todopoderoso Google es capaz de darnos su nombre, y sin embargo nos aportó una lección digna de una tesis universitaria.
Ciertamente nos obcecamos tanto en los problemas que nos trae el presente (que un gran número de veces no llegan a tal categoría) que no somos capaces de ver la cantidad de cosas buenas que nos rodean.
No debemos ir muy lejos para caer en la cuenta de esto: el ejemplo más cercano reside en nosotros mismos, jóvenes que durante estas semanas nos hemos enfrentado una vez más al suplicio de jugarnos las notas que condicionarán nuestro futuro en un simple folio al que dar una respuesta convincente, a esa pieza de papel que en silencio parece gritarnos que poco o nada le importa si hemos estudiado mucho pero al enfrentarnos a él nuestra memoria nos ha jugado una mala pasada, si nuestras circunstancias no nos permiten concentrarnos todo lo que debiéramos, si el ánimo no es el más adecuado o cualquier otro factor que pueda influir a la hora de rendir en la medida esperada.
Sin embargo, entre los contenidos de esos exámenes (de nuevo, tristemente), no encontramos cómo priorizar en nuestra escala de valores; si así fuera deberían quedar suspensos todos los que le otorgan más importancia a lo material y reemplazable que a algo tan sencillo como reírse de nada con un amigo.
Porque poder poner el listón un poquito más alto siempre será importante, pero nunca tanto como tu salud, tus nervios o tu familia. Las pequeñas alegrías diarias no lo son tanto si no encontramos con quien compartirlas, y sin embargo las preocupaciones así pueden llegar a pesar el doble; cada vida es un guión, y sin personajes secundarios éste se convierte en un monólogo que nadie escuchará y, como la historia que sigue lo ejemplifica mucho mejor que esta parrafada, siempre debemos encontrar tiempo, por escaso que sea, para lo que en verdad cuenta… Y para es@ amig@ que nos espera con un café y una sonrisa:
Un profesor, delante de sus alumnos, sin decir ni una palabra, cogió un bote grande de vidrio y lo llenó con pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí.
El profesor cogió una caja llena de perdigones y los vació dentro del bote. Estos llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar de nuevo a los estudiantes si el bote estaba lleno y volvieron a contestar que sí.
Después cogió una caja con arena y la vació dentro del bote. La arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor volvió a preguntar de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes sonrieron y le respondieron con un sí unánime.
El profesor, rápidamente añadió dos tazas de café al contenido del bote y efectivamente, llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían. Cuando la risa se fue apagando, el profesor les dijo:
"Quiero que os fijéis que este bote representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan. Son cosas que, aunque perdiéramos el resto y nada mas nos quedasen estas, vuestras vidas aún estarían llenas.
“Los perdigones son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche... La arena es el resto de las pequeñas cosas.
“Si primero pusiéramos la arena en el bote, no habría espacio para los perdigones, ni para las pelotas de golf. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo el nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes.
“Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Juega con tus hijos, concédete tiempo para ir al médico, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o tu afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa, para reparar la llave del agua. Ocúpate primero de las pelotas de golf, de las cosas que realmente te importan. Establece tus prioridades, el resto solo es arena".
Uno de los estudiantes levanto la mano y le preguntó que representaba el café. El profesor sonrío y le dijo: "¡Me encanta que me hagas esa pregunta! El café es para demostrar que aunque tu vida te parezca llena, siempre hay un lugar para dos tazas de café con un amigo.

Para algo tenía que ser útil el apagón mundial (aparte de para darle un respiro al planeta, claro está): cuando la luz se apaga se prende la imaginación.
En esta época de minipisos, aparatos electrónicos cada vez más reducidos y vidas minimalistas no hace falta decir que lo pequeño está de moda, quizá por eso triunfan últimamente los microrrelatos, pequeñas narraciones (he llegado a leer algunas que no exceden las 60 palabras, título incluido), en las se condensa la esencia de la historia, todo un reto para el escritor, pues obligan a sintetizar rozando lo imposible y a elegir cada expresión con más cuidado del habitual (pocas palabras, pero bien escogidas).
Y en mi retomada afición por presentarme a cada concurso literario que pasa por mis manos no quería dejar ningún palo sin tocar, y menos éste género que acabo de descubrir y que, dicho sea de paso, me encanta: he aprendido que todo lo que escribo en servilletas, márgenes; mis últimas páginas de cada cuaderno (cuando los usaba), alguna que otra suela de zapato y demás espacios en los que un bolígrafo pueda funcionar pueden ser tan válidos como cualquier otro escrito con una extensión razonable.
Y en uno de estos días en los que el cielo me trae noticias de ese lugar que aquí sólo mi cámara de fotos sabe que existe, más allá de las montañas de apuntes por memorizar y de los calendarios que adelantan abismos se impone un deseo: escribir, escribir y escribir.
Así es la inspiración: llega sin avisar, del mismo modo que se marcha, y durante su corta estancia (porque es traviesa y caprichosa, enemiga de la rutina del sedentarismo) hay que aprovecharla al máximo, nunca se sabe cuándo regresará a desordenar nuestra ya de por sí descolocada vida, lo único que nos queda es hacer que el tiempo que pase con nosotros le sea agradable para que decida regresar pronto. Y aquí me tiene, haciendo lo posible para que me haga compañía otros cinco minutos más.
Soy totalmente novata en el mundillo de los microrrelatos (al menos escribiéndolos siendo consciente de que lo son), sí que no puedo prometer calidad en pocas líneas, pero al menos voy a intentarlo:
“Cierro los ojos y todo lo que dejo atrás desaparece: mi vida, mi pasado e incluso mi futuro, que se ha quedado esperándome en la estación. El momento de reunirme con ellos llegará, ahora no importan. El paisaje corre paralelo al tren, con un pañuelo blanco, deseándome buen viaje. No es necesario: nada irá mal en ese lugar donde no se sabe dónde dormirás cuando te arropen las estrellas. Aovillada en mi asiento observo a la gente que hace de mi sueño su rutina, tan lejos que me observan sin verme. Desde algún rincón de mi cabeza llega de nuevo esa canción, que aguarda mi llegada en un andén lejano, repasando cada una de las facciones olvidadas de mi foto para reconocerme. Todo se vuelve blanco, equilibrado, agradable. La melodía se alza por encima de las voces grises. Y entonces vuelvo a esta realidad temporal y sonrío para mí: no, nada irá mal.”
153 palabras, puede y debe mejorarse. Mi terapia por hoy ha concluido.

La frase: Los verdaderos escritores son aquellos que quieren escribir, necesitan escribir, tienen que escribir – Robert Penn Warren
- Hoy estoy:
Inspirada - En mi mundo suena...:This is the life - Amy McDonald
